Editorial

jueves 27, octubre 2016 • 12:00 am

El clima de negocios en deterioro

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Cada índice internacional donde aparece El Salvador últimamente, refleja un dramático retroceso, algo que lamentablemente se ha vuelto una fatídica costumbre  con graves consecuencias.

Esta semana se ha conocido que El Salvador perdió nueve posiciones en el ranking Doing Business, del Banco Mundial, que mide la facilidad de hacer negocios en diferentes economías. El Salvador se ubicó en el puesto 95 y solo supera a Honduras y Nicaragua en Centroamérica.

Según el informe, la caída se debe principalmente a una reforma que redujo la cobertura de los burós de crédito, haciendo más difícil obtener información sobre el historial crediticio de los salvadoreños. Pero situaciones como la corrupción y la inseguridad también han sido factores coadyuvantes para el deterioro en esta nueva medición internacional.

Un país que vive de crisis en crisis debido a la incertidumbre que le inyecta su clase dirigente, no puede mejorar su clima de negocios. Esa es la pura realidad. La manera cómo declaraciones irresponsables provocan incertidumbre, cambio de reglas y falta de seguridad jurídica, han sido la constante en El Salvador en la última década y, por supuesto, eso provoca la huida de inversiones, la fuga de cerebros y el escaso crecimiento económico y de empleos, mientras se nos sigue ahogando con más impuestos. Simplemente El Salvador no puede seguir así.