Víctor aconseja a los atletas, usar el deporte como trampolín y ser integrales. / Gabriel Aquino

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El atleta que saltó de las pistas a la medicina Víctor Hurtarte lucha en primera línea contra el covid-19, actualmente está destacado realizando su año social en la Unidad de Salud de San Antonio Abad.

Jaqueline Villeda

lunes 14, junio 2021 • 4:30 am

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Ochos años han pasado desde que Víctor Hugo Hurtarte Martínez pisó por última vez el estadio Mágico González, en aquel momento era solo un adolescente que aún no sabía qué estudiaría en la universidad, ahora regresa convertido en un médico que sueña con apostar por una especialización en el extranjero.

Víctor, como le gusta que le llamen, inició sus primeros pasos en el atletismo cuando estaba en tercer grado, en el año 2005, a los nueve años de edad comenzó a practicar atletismo, como “hobbie”.

Hurtarte recordó la primera vez que visitó el estadio Mágico González, fue para una competencia de atletismo, “no le fue nada bien” y aseguró que desde ahí conoció a otros competidores que en el futuro se convirtieron en sus compañeros y rivales.

La dedicación en el deporte lo llevó a que en el año 2012 fuera campeón nacional de la categoría “Juvenil B” de salto triple, también tuvo participación en varios juegos centroamericanos y a nivel de colegio representó al Liceo Salvadoreño con el que se posicionaron como campeones de relevo 4x100 durante varios años.

Durante su vida deportiva aceptó que “no fue fácil” equilibrar, el deporte, aprender idiomas manejando primero inglés, luego francés, italiano y el alemán, y el estudio, siendo el primero de su clase, y además de esto otorgaba tutorías a alumnos deportistas que necesitaban apoyo.

Víctor indicó que estas tutorías iniciaron cuando a la espera de la clase de las 7:00 a.m. se ponían “a repasar con otros compañeros”.


El entrenador de atletismo, Óscar López, externó admiración por Víctor Hugo por ser una persona “entregada” tanto al deporte como al estudio, también destacó Víctor fue el inicio de un proyecto de tutorías que comenzó en el Liceo Salvadoreño y se trasladó a las pistas de la Federación de Atletismo, que ha dejado como resultado, deportistas becados para estudiar en el extranjero.

“Lo que tratamos es de que las personas sean integrales, desde el proyecto de Víctor Hugo Hurtarte Martínez hemos sacado la muestra de que sea así, a tal grado que se han ido cuatro personas del club, becadas a Estados Unidos; Víctor fue la brecha que seguimos a tal grado que (son) súper buenas (las tutorías)”, señaló López.

El entrenador Óscar López junto a su exalumno de atletismo, Víctor Hurtarte. / Gabriel Aquino

La medicina.

Finalizado el bachillerato, y siendo el mejor de su curso en el 2013, Víctor abandonó el estadio, colgó sus tenis y se enfocó en estudiar su doctorado en medicina, canalizando esa disciplina y constancias en este nuevo reto, y aunque al inicio no estaba seguro de qué estudiar, al punto de realizar tres exámenes de admisión en diferentes instituciones y aplicando a distintas carreras, acepta que no “se arrepiente para nada”.

El choque educativo al decidir estudiar su doctorado en medicina en la Universidad de El en el 2014 fue rebasado por el impacto que causó sus primeros contactos con los pacientes en el Hospital Rosales, en su cuarto año de la carrera, donde convivir con carencias lo llevaron a él y sus compañeros a trabajar “con lo que había”.

Los primeros años llegaba una vez o dos veces porque era súper inteligente y era el primero de su promoción siempre”. Óscar López, entrenador en atletismo

Víctor Hugo es uno de los miles de trabajadores sanitarios que laboraron combatiendo el covid-19 desde el inicio de la pandemia, pues estaba en su internado en el Hospital de la Mujer cuando la pandemia inició; sin embargo, en su segunda rotación en el área de pediatría del Hospital de Niños Benjamín Bloom fue cuando se topó de frente con el covid-19.

“De los primeros casos me recuerdo que fueron en la UCI del hospital Bloom, y yo estaba rotando ahí en ese momento, pero al final distribuyeron a todos los internos, ya no habían internos en al UCI sino que simplemente nos repartieron en todos los servicios para disminuir el riesgo de poderse contagiar”, indicó Hurtarte.

Lo más difícil de la carrera ha sido esa combinación de cansancio con el sacrificio por obtener buenas notas, aceptó el médico, que el año pasado se convirtió en el mejor Coeficiente de Unidades de Mérito (CUM) de la UES, 8.95, por ello recibió el premio “Rubén Darío”.

Víctor Hurtarte (al centro con varias medallas) en una de sus primeras competencias en el Liceo Salvadoreño, en 2006. / Cortesía

Especialidad.

El sueño de Víctor es especializarse ya sea en radiología, en medicina interna y cardiología, o en medicina deportiva. Sin embargo, en el país no existen tales especializaciones y por este motivo, en el 2022  piensa viajar a Alemania para cumplir su objetivo.

Aseguró que son pocos los recursos que le acompañarán: sus ahorros de los últimos 15 años, lamentando que en el país no se otorgue un tipo de apoyo e incentivo en el área de la medicina a estudiantes destacados.

Siempre he sido de la idea que se tiene que premiar el esfuerzo, pero el esfuerzo con resultados; creo que sí se debería apoyar mucho más”. Víctor Hurtarte, atleta y médico

Todo lo que Víctor ha obtenido ha sido por su dedicación y esfuerzo, y a pesar de añorar regresar un día a las pistas del Mágico González, aconseja a los atletas que utilicen el deporte como “un trampolín” para sus estudios.

“Y si sos integral mucho mejor, porque se te abren más oportunidades de estudio y los valores que forman, los valores tanto la disciplina, la puntualidad, el respeto a los rivales, todo eso forma el deporte”, puntualizó Hurtarte.