Un nuevo estudio de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) revela que, en 2016, de cada $100 que la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) utilizó para subsidiar la tarifa del agua potable, $76.70 se dirigieron a hogares que no viven en pobreza.

Economía

El 76 % del dinero para subsidiar agua va a los no pobres

Maryelos Cea

miércoles 27, junio 2018 • 12:03 am

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Un nuevo estudio de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) revela que, en 2016, de cada $100 que la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) utilizó para subsidiar la tarifa del agua potable, $76.70 se dirigieron a hogares que no viven en pobreza.

El Departamento de Estudios Económicos (DEC) analizó el subsidio al agua potable y los más recientes incrementos en las tarifas de ANDA, que entraron en vigor el 10 de septiembre de 2015.

Utilizando los datos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), Fusades indicó que 1.9 millones de no pobres recibió subsidio al agua en 2016 y, al mismo tiempo, 1.7 millones de pobres estaban excluidos de este beneficio.

Además, estimó que ANDA desembolsó $6.123 millones mensuales en el subsidio al agua, pero $4,697,400 - el 76.7 % del total - llegaron a usuarios no pobres. Los restantes $1,425,600 beneficiaron a hogares que sí lo necesitaban.

 

Sin importar el consumo, los no pobres reciben más


Con la entrada en vigor del nuevo pliego tarifario, en septiembre de 2015, ANDA redujo  a 35 metros cúbicos (m3) el consumo máximo que debe reportar un hogar para poder obtener el subsidio.

El análisis de Fusades indica que en los dos grupos de consumo que componen este umbral, los hogares no pobres siempre reciben más. En 2016, las familias no pobres que consumieron 20 metros cúbicos o menos absorbieron $2,215,600 del subsidio mensual y a los pobres llegaron $746,000.

En el tramo de consumo igual o superior a 21 metros cúbicos pero igual o inferior a 35, los hogares no pobres se beneficiaron con $2,481,800 del subsidio mensual y los pobres con $680,400.

¿Pero por qué los pobres reciben más? Fusades apunta como responsable al criterio que se utiliza para determinar quién es beneficiario: los metros cúbicos consumidos, un criterio que, afirmó, no refleja la condición social real.

El incremento en las tarifas aplicado en 2015 y la reducción del umbral lo demuestran, continuó. Estas medidas no mejoraron la focalización porque, ante el encarecimiento del servicio, los hogares consumieron menos, logrando algunos llegar al umbral para recibir el subsidio, aunque en realidad no lo necesitaran.

Citando datos de ANDA, Fusades indicó que el consumo entre 41 y 50 metros cúbicos en el sector residencial se redujo en 156,000 m3 en 2016 y otros 97,000 en 2017.  En 2015, los no pobres con subsidio llegaron a 1,812,600 y en 2016 subió a casi 1.9 millones.

Las estadísticas de ANDA, proporcionadas a Fusades, señalan que el subsidio costó $70.3 millones en 2015, subió a $75.8 millones en 2016 y  el año pasado cerró en $71.1 millones.

Estos montos no incluyen el costo del subsidio que la autónoma recibe de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), al suministrarle energía a precio de mayorista, indicó Fusades.