Buenos Días

¿De dónde viene tanta violencia? Y no hablo de maras

Álvaro Cruz Rojas / Editor Jefe

lunes 5, junio 2017 • 12:00 am

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El diputado Ricardo Velásquez Parker dio un pésimo ejemplo el jueves durante la plenaria del tercer aniversario del Gobierno, entrando al hemiciclo parlamentario exhibiendo una pistola, delante de sus colegas y los medios de comunicación. Leí su explicación en otro medio de comunicación y sentí todavía más repugnancia. La excusa era terrible.

¿De dónde nos viene tanta violencia en esta sociedad? Y no hablo de la violencia de las pandillas, sino de la que la gente común practica a diario desde sus carros, desde sus posiciones de poder o desde sus discursos.

Este diputado, por cierto, ya tuvo un incidente con un camarógrafo de televisión al que no solo agredió físicamente sino que amenazó con acusarlo con sus jefes.

Quizás nos fijamos en el diputado porque es un personaje público, pero en general, esta sociedad es así. La manera de conducir, la manera de pedir un servicio, la manera de atender a las personas, los discursos de los políticos en general.

Nos vivimos agrediendo de manera permanente. Hasta el colorido lenguaje cargado de palabrotas es parte de esa violencia.

Las redes sociales son otra muestra de esa agresividad, de esa violencia. Están cargadas de intolerancia, odio, amenazas, bravuconería y todos lo practican igual, no importa si son ciudadanos comunes, dirigentes políticos, funcionarios o empresarios. El punto es mostrar su violencia escrita de la manera más dura posible para dañar al otro, no para buscarle soluciones a nada.

¿Cómo podemos solucionar los problemas de este país con tanta violencia? Y repito, no hablo de las pandillas, sino de nosotros, gente común que es incapaz de respetarse mutuamente y de dejar de agredir al otro, de buscar convivencia y armonía. ¿Será posible lograrlo algún día?