El Salvador en época de pandemia, cuando los casos en Centroamérica tienen una tendencia al alza, solamente ha producido 10 reportes epidemiológico en 30 días. La realidad, independiente de ideologías, creencias, o sueños, va más allá de la lógica y del pensamiento platónico. Lo peor era el silencio.

Opinión

Cuesta abajo y sin frenos

Dr. Alfonso Rosales / Médico epidemiólogo @alfonso76657962

miércoles 30, junio 2021 • 12:00 am

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El Salvador en época de pandemia, cuando los casos en Centroamérica tienen una tendencia al alza, solamente ha producido 10 reportes epidemiológico en 30 días. La realidad, independiente de ideologías, creencias, o sueños, va más allá de la lógica y del pensamiento platónico. Lo peor era el silencio.

El silencio que pretende mantenernos en un mundo paralelo, que solamente existe en mentes obtusas, mesiánicas, que lindan entre la realidad y las ilusiones patológicas. No hay otra manera de entender la lógica de un sistema de salud que mantiene a su población a ciegas durante una pandemia tan seria como lo es la del COVID-19.

Como ser humano, médico, salubrista y epidemiólogo, trasciende los límites, no de la ciencia, sino de la generosidad básica de la que cualquier ser humano posee. Pareciera que los oídos de nuestro pueblo aún no saben escuchar. O solamente escuchan al departamento de “ficción”, unidad estratégica del ministerio de la “verdad” tan bien estructurado y financiado, y que invierte todo su tiempo ocupándose de las maquinas que escriben novelas según las directrices del gobierno. Pareciese, que estamos tratando de reescribir nuestro pasado, presente y futuro, guiando a todo un pueblo hacia la ortodoxia de la inconsciencia.

Durante un ejercicio que hicimos con un grupo de colegas, analizamos el número de casos de covid-19, reportados por Centroamérica hasta el 23 de junio de este año. El total de casos en Centroamérica era de 1.3 millones, con una media de 273,326 casos para la región. El país que más se aleja de ese promedio regional, con un reporte de casos total de 77 mil, es El Salvador. Una desviación positiva, se le llama en el jargón epidemiológico. Un evento, tan inusual, que requiere de un estudio profundo para comprender los factores y variables que han hecho de ese país comportarse tan diferente al resto de países. Difícil de explicar, dada la situación de transparencia de información de las instituciones de gobierno. Cualquier información relacionada con la pandemia en nuestro país está vedada a los ojos de todos y cada uno de nosotros. Ni siquiera es accesible a personal del Ministerio de Salud. Es solamente luz para aquellos cercanos al poder central. Lo peor era el silencio.

Profundizando en el análisis de los datos centroamericanos, encontramos que la dispersión y errores estándares se duplican cuando se introducen los datos de El Salvador. Lo que hace incluso más interesante el realizar un estudio a profundidad de la estrategia de contención de la pandemia que ha logrado posicionar al país en un lugar tan distinguido, según sus líderes. Al seguir con nuestro grupo adentrándonos en nuestro análisis, incluyendo aquellas variables accesibles a través de instituciones internacionales, decidimos incluir en nuestro análisis dos variables determinantes en la transmisión de cualquier enfermedad infecciosa: densidad y movilidad poblacionales.

Demógrafos y epidemiólogos, saben que la relación entre densidad demográfica y transmisión de enfermedades infecciosas es directamente proporcional. A mayor densidad de población, mayor circulación viral y mayor contagio de enfermedades. San Francisco, Texas, Florida, y Nueva York son los estados de Estados Unidos con mayor número de casos de covid-19. ¿Por qué? Simple y sencillamente porque son los estados de ese país con mayor densidad poblacional.


¿Cuál es el país con mayor densidad poblacional de Centroamérica? ¡Sorpresa! El Salvador tiene el doble de densidad poblacional que Guatemala, el triple que Costa Rica, y seis veces más que Panamá. Bueno, pensamos, a lo mejor la gente de El Salvador se mueve menos que los otros países de Centroamérica. ¡Sorpresa! Según el sitio de internet de Google, la población de El Salvador en el periodo de mayo y junio de este año tiene una movilización mucho mayor, en algunos casos más de 26%, que el resto de los países de Centroamérica en centros comerciales y almacenes, en supermercados y mercados, en circulación por carreteras, y en lugares de trabajo.

En conclusión, en nuestro análisis, y con la información publicada, no encontramos justificación para los números que el gobierno reporta de número de casos y fallecimientos debidos a la enfermedad del covid-19. Ojalá y no sea el caso, que en nuestro país vayamos de culo, cuesta abajo, ¡y sin frenos!