Durante una conferencia sobre planificación para la pandemia de gripe en 2006, el ministro de salud de los Estados Unidos de ese entonces dijo, “cualquier comunidad de nuestro país que no se prepare para protegerse de una pandemia, con la esperanza que el gobierno federal vendrá en el ultimo momento al rescate, está condenada al fracaso…porque no hay manera que el gobierno venga simultáneamente al rescate de 5,000 diferentes comunidades”. Desde finales de diciembre, 2019, un brote epidémico de una enfermedad producida por un nuevo coronavirus (COVID-19; conocido anteriormente como 2019-nCoV) fue reportada en Wuhan, China, la cual ha afectado subsecuentemente 26 países en cinco continentes (Asia, Europa, América, Oceanía, y África). En nuestro continente de las Américas, únicamente Estados Unidos y Canadá han reportado casos confirmados.

Opinión

¿Cuál es el riesgo de El Salvador para el Covid-19?

Dr. Alfonso Rosales / Médico epidemiólogo

miércoles 19, febrero 2020 • 12:00 am

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Durante una conferencia sobre planificación para la pandemia de gripe en 2006, el ministro de salud de los Estados Unidos de ese entonces dijo, “cualquier comunidad de nuestro país que no se prepare para protegerse de una pandemia, con la esperanza que el gobierno federal vendrá en el ultimo momento al rescate, está condenada al fracaso…porque no hay manera que el gobierno venga simultáneamente al rescate de 5,000 diferentes comunidades”. Desde finales de diciembre, 2019, un brote epidémico de una enfermedad producida por un nuevo coronavirus (COVID-19; conocido anteriormente como 2019-nCoV) fue reportada en Wuhan, China, la cual ha afectado subsecuentemente 26 países en cinco continentes (Asia, Europa, América, Oceanía, y África). En nuestro continente de las Américas, únicamente Estados Unidos y Canadá han reportado casos confirmados.

El Centro para el control de enfermedades (CDC) de los Estados Unidos ha reportado hasta este día, 15 casos comprobados de COVID-19, todos ellos relacionados con personas que han estado en China, por ello este centro cataloga como riesgo bajo de infección a la población de los Estados Unidos. Aun así, dicho país está continuamente en vigilancia y modificando de acuerdo con las circunstancias epidemiológicas, su estrategia de preparación para el control de dicha enfermedad.

¿Pero cuál es el riesgo de infección del SARS-CoV-2 para la población de El Salvador? El riesgo asociado a este día para contraer la enfermedad del COVID-19 producida por el SARS-CoV-2 en nuestro país es considerado bajo. Esta consideración del riesgo está basada básicamente en dos factores: uno, todos los casos de COVID-19 reportados en el continente de las Américas, están concentrados en América del Norte. En cada uno de estos casos se ha demostrado un claro vínculo de transmisión con casos adquiridos en el epicentro de la epidemia en China.

Segundo, al momento no existe evidencia epidemiológica de trasmisión sostenida a nivel comunitario de este virus, por lo que al no existir circulación viral comprobada en ninguna población que habita el continente, el riesgo de trasmisión se considera bajo. Pero ¿qué pasaría si en algún momento el virus comienza a circular en el continente y/o en nuestro país? Si esto llegase a ocurrir, y potencialmente es posible que en algún momento ocurra, el impacto de una o más infecciones que resultaran de una transmisión sostenida a nivel comunitario en El Salvador, sería indiscutiblemente alto. Este impacto será sentido especialmente fuerte dentro del grupo de personas mayores de 50-60 años, y con enfermedades crónicas. La tasa de letalidad (riesgo de muerte) que el virus ha mostrado hasta el momento si sitúa alrededor del 2 %, o sea, de cada 100 personas que se infectan, dos mueren. La causa de estas muertes en la mayoría de los casos se relaciona con un daño alveolar (estructura del pulmón donde se intercambia el oxígeno) masivo que conlleva a una insuficiencia respiratoria (incapacidad para respirar). Si bien la tasa de letalidad de este nuevo virus es menor que la del virus del SARS, que tuvo una tasa de letalidad del 15 %, la tasa de ataque o capacidad de transmisión se ha observado que es mayor.

Al momento, se conoce que, por cada individuo infectado, aproximadamente, 2.6 individuos se infectan. O sea, la cantidad de casos se duplican cada tres días. Por ejemplo, en Wuhan en un periodo de 10 días (27 de enero al 6 de febrero) pasó de 4,400 a 28,344 casos, que equivale a un aumento en 10 días del 600 %. Por ello, el sistema de salud de China ha recurrido a la construcción de hospitales en tiempo récord. Y esto es, en mi opinión, lo más serio de este virus, pues en un corto tiempo puede poner a nuestro sistema de salud en graves aprietos con el potencial de quebrarlo. China es un país rico, la segunda potencia económica del mundo, por lo cual su capacidad de respuesta ante esta epidemia es fuerte. El Salvador no es una potencia económica, su capacidad de respuesta es limitada, por ello, y como bien lo dijo el exministro de salud de EE.UU., la preparación ante una posible epidemia en nuestro país comienza con la comunidad, con el liderazgo por supuesto del Ministerio de Salud. Porque si no, la protección de nuestros hogares y comunidades está destinada al fracaso. Ojalá y esta preparación del riesgo ya haya comenzado o al menos ya esté en la mente de nuestros líderes de salud.