Nayib Bukele, presidente de la República de El Salvador. Fotografía: Presidencia de la República.

Política

Critican que Presidente de El Salvador reste valor a preocupaciones de congresistas de EE.UU. Algunos congresistas y representantes de organismos internacionales muestran su preocupación por el Estado de Derecho en El Salvador.

Susana Peñate/Saraí Alas

viernes 25, septiembre 2020 • 5:39 pm

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Las palabras del presidente Nayib Bukele en la conferencia de anoche con las que restó importancia a cartas enviadas por seis congresistas republicanos y otros 12 demócratas estadounidenses, ya generaron reacciones.

Sobre la carta difundida el 23 de septiembre en la que seis congresistas expresan preocupación por un “alejamiento lento pero seguro del Estado de Derecho y las normas de la democracia” en El Salvador, Bukele dijo: “Conseguir congresistas que te firmen una carta es lo más fácil del mundo”. Señaló que se trata de “un grupito muy ínfimo de republicanos escribiendo una carta calcada de un grupo muy ínfimo de demócratas”.

Para Eduardo Escobar, director de Acción Ciudadana, las cartas son una legítima preocupación por las condiciones del Estado de Derecho, la libertad de prensa, la democracia y los Derechos Humanos.

No hay que ver de menos el que ellos se estén pronunciando sobre esta situación. Un congresista de Estados Unidos tiene un peso importante dentro del sistema político estadounidense. No hay que verlo de menos”, expresó Escobar.

Señaló que los congresistas pueden impulsar iniciativas que pueden limitar o condicionar los apoyos a gobiernos que no cumplen los estándares democráticos. “Incluso que se puedan incluir en ciertas listas que se manejan en Estados Unidos, incluir a El Salvador como un estado que no respeta la democracia, el Estado de Derecho”, advirtió.


¿Qué dicen los políticos?

La jefa de fracción del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Nidia Díaz, cataloga como un “irrespeto” la forma en que el presidente de la República restó importancia a las cartas enviadas por congresistas, de representantes de organismos internacionales y del sistema judicial. Añadió que en la conferencia caracterizó como “enemigos” a personas e instituciones que cuestionan y expresan una postura diferente a la oficial.

Está obstaculizando la labor que tienen que tener los jueces, minimizando y caracterizándolos como enemigos internos, a todas las instituciones del Estado que no le siguen ciegamente a lo que él hace y como lo hace”, dijo Díaz.

Una postura diferente fue la expresada por Guillermo Gallegos, diputado de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana), quien enfatizó que las cartas no representan una posición total del Senado estadounidense.

Como el presidente lo decía, ellos son parte de todo un congreso, tanto los republicanos como los demócratas, no es una posición total del senado, de los demócratas, son posiciones individuales y a lo mejor están influenciados por lo que pueden decir algunas personas para decir alguna cosa que para nosotros no es cierto”, dijo Gallegos.

Mientras, el diputado Raúl Beltrán Bonilla, del Partido de Concertación Nacional (PCN), opina que los congresistas ven en el país uno de los problemas que ellos tienen en materia de seguridad relacionado con las pandillas.

Sobre El Salvador todo el mundo opina, para bien o para mal y aquí lo que se necesita es ayuda en todos los campos”, dijo Raúl Beltrán Bonilla.

Y Rodolfo Parker, de Partido Demócrata Cristiano (PDC), consideró las declaraciones del presidente Bukele como “mentira, confrontación y odio”, y que sus declaraciones “llevan a más desempleo. En eso se traduce todo el monólogo de ayer”, dijo Parker.

El pasado 10 de septiembre, también se dio a conocer una carta de 12 demócratas de la Cámara de Representantes en la que señalaron “la creciente hostilidad” de su gobierno hacia los medios de comunicación independientes y de investigación.

El presidente Bukele anunció una investigación por lavado de dinero contra El Faro, un medio que publicó que el Gobierno tiene un año de estar negociando con la pandilla MS-13, y dijo que certificará a la Fiscalía General de la República el delito de prevaricato por parte de los magistrados de la Sala de lo Constitucional.

Separación de poderes

Otra preocupación se debe a la confrontación o erosión del gobierno de Bukele hacia los otros órganos de Estado, en especial con las resoluciones de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Uno de los pilares del sistema democrático republicano es la separación de poderes. Y una de las bases del Estado de derecho es la justicia, el sistema de justicia, que es la que lleva un balance al ejercicio del poder”, agregó Escobar.

En una carta enviada el 22 de septiembre, al menos 17 jueces de la República firmaron y sellaron una misiva al relator especial de las Naciones Unidas para la independencia de magistrados y jueces, Diego García-Sayán, y le pidieron se pronuncie ante la invocación “constante” de desobediencia a las relaciones judiciales, a las que invoca el presidente Bukele y funcionarios del Ejecutivo.

García-Sayán ya había expresado su preocupación después de una cadena nacional del 9 de agosto en la que Bukele desacreditaba a los magistrados de la Corte.