La campaña “Corazón Azul” busca reducir la vulnerabilidad de las potenciales víctimas de la trata de personas al facilitar que toda la población conozca, se entere, eduque, participe con mucha proactividad en la prevención de este delito; busca además alentar una participación ciudadana masiva para generar opinión en cuanto al papel que debemos jugar todos en la erradicación de este delito en armonía y coordinación con las autoridades.

Opinión

Corazón azul

Ricardo Sosa / Criminólogo

lunes 30, julio 2018 • 12:00 am

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La campaña “Corazón Azul” busca reducir la vulnerabilidad de las potenciales víctimas de la trata de personas al facilitar que toda la población conozca, se entere, eduque, participe con mucha proactividad en la prevención de este delito; busca además alentar una participación ciudadana masiva para generar opinión en cuanto al papel que debemos jugar todos en la erradicación de este delito en armonía y coordinación con las autoridades.

El ícono del corazón azul es el emblema internacional de la lucha contra la trata de personas, pero además representa la desolación de las víctimas, nos recuerda el corazón frío de aquellos que compran y venden seres humanos. El color azul se utiliza además por ser un color que identifica a la ONU, que es una organización mundial que demuestra su compromiso en combatir este delito contra la dignidad humana.

Por trata de personas se entiende: la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas utilizando amenazas, fuerza, rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, pagos u otro beneficio para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con el propósito de explotar a un ser humano. La persona explotada puede ser víctima de prostitución u otras formas de explotación sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud, servidumbre o extracción de órganos, como la mendicidad forzada, explotación para perpetrar delitos o participar en conflictos armados.

La semana anterior, se conmemoró por anticipado el “Día Mundial contra la Trata de Personas” que se celebra cada 30 de julio, con la presencia del representante regional para Centroamérica y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito (Unodc), la Directora País de El Salvador-Unodc, cuerpo diplomático, diputados de la República, representantes del Órgano Ejecutivo, embajadas que han apoyado decididamente la campaña, evento coordinado y diseñado con excelencia por el Ministerio de Justicia y Seguridad bajo la dirección y coordinación de la conmemoración por parte del señor viceministro de Justicia y Seguridad Pública, licenciado Raúl López, quien en su emotivo discurso expuso todos los avances, programas, planes y esfuerzos que El Salvador desde su cartera de Estado con el apoyo Interinstitucional entre ellos el Viceministerio de Salud para combatir y erradicar la trata de personas en El Salvador especialmente de mujeres, adolescentes, niñas y niños, animando a todos los asistentes de fuerzas vivas, sociedad civil, estudiantes universitarios, sectores académicos, miembros de la Academia Nacional de Seguridad Pública ANSP, a involucrarse y participar en la campaña.

El señor viceministro de Justicia y Seguridad Pública desarrolló en su conferencia magistral como El Salvador cuenta con una ley especial contra la trata de personas y su reglamento, y además se está desarrollando el protocolo de actuación interinstitucional para la atención integral inmediata a víctimas de trata de personas, y además ya se cuenta con una política nacional contra la trata de personas.

El delito de trata de personas en este momento se ha convertido en el segundo negocio más lucrativo del crimen organizado transnacional, abajo del tráfico de drogas, de allí su importancia y actualidad; en El Salvador la ley especial nos establece ya las modalidades en el artículo cinco siendo estas: servidumbre, explotación sexual, explotación sexual comercial en el sector del turismo, trabajo forzado, esclavitud, mendicidad forzada, embarazo forzado, matrimonio o unión forzada, adopción fraudulenta, tráfico ilegal de órganos y otros, experimentación clínica o farmacológica, comercio de material pornográfico.


Es vital apoyar esta campaña como ciudadanos salvadoreños, ya que una sociedad que no está informada, sensibilizada y educada con estos delitos no es capaz de identificar posibles signos de trata de personas, ayudar a las víctimas, advertir a potenciales víctimas, colaborar con autoridades, promover el conocimiento, prevenir conductas, entre otros.

La trata de personas es uno de los delitos más preocupantes en la actualidad, viola los Derechos Humanos de las víctimas y afecta negativamente su salud física y mental; portemos el “Corazón Azul” como símbolo de apoyo al combate contra la esclavitud del Siglo XXI.