La Convención Constituyente en su primera sesión. Foto: Secretaría de la Presidencia de Chile

El Mundo

Constituyente chilena comenzará a redactar la nueva Carta Magna el 18 de octubre El 18 de octubre se cumplen dos años del estallido social que derivo en el proceso para crear una Constitución que suceda a la de 1980.

Europa Press

viernes 8, octubre 2021 • 3:07 pm

Compartir

El pleno de la Convención Constitucional ha aprobado el cuarto y último reglamento que regirá su funcionamiento interno, por lo que tiene previsto comenzar a redactar la nueva Carta Magna de Chile el 18 de octubre, fecha del segundo aniversario del estallido social que derivó en el proceso.

En concreto, el reglamento aprobado es el de Participación Popular. Previamente, los miembros de la convención habían adoptado el Reglamento General, el de Ética y Participación y Consulta Indígena. Tiene nueve meses, prorrogables por otros tres más, para elaborar la nueva Constitución, que será sometida en 2022 a un plebiscito con voto obligatorio.

La presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, ha destacado el trabajo de sus compañeros y ha asegurado que han trabajado como "abejitas polinizando esta nueva Constitución", ha recogido Radio Cooperativa.

Ha sido un trabajo de diálogo, ha sido un trabajo de escucha. Pensando en la época en que estamos, cuando nosotros miramos las flores y vemos que están las abejas trabajando en la polinización, así también han estado ustedes, convencionales de todos los sectores, polinizando esta nueva Constitución, trabajando intensamente como abejas, días y noches". ha señalado.

Loncón ya había asegurado que los constituyentes "se esforzaban" para lograr que la redacción de la nueva Constitución comience el 18 de octubre, como un acto simbólico.

La redacción de la nueva Constitución en Chile vendrá a sustituir a la anterior aprobada en 1980 bajo el régimen de Augusto Pinochet, que sigue siendo para muchos herencia de la dictadura militar y un texto que legitima la poca implicación del Estado a la hora de ofrecer los servicios más básicos a la ciudadanía.


El documento promueve un modelo socioeconómico neoliberal en uno de los países latinoamericanos con mayor desigualdad –Chile posee el PIB per cápita más alto de la región--. Esta situación ha servido de carburante para la indignación y las protestas contra el Gobierno.