Los concejos municipales suelen gobernar de manera más cercana a la gente, especialmente en los municipios pequeños del interior del país, porque conocen con mayor proximidad las necesidades de sus ciudadanos y porque la población conoce personalmente a los alcaldes y concejales.

Opinión

Consejos para alcaldes y concejos Los nuevos alcaldes y concejales, deben apostarle a la transparencia financiera y administrativa, a la participación ciudadana y al desarrollo local.

Jaime Ulises Marinero / Periodista @ulisesmarinero

martes 30, marzo 2021 • 12:00 am

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Los concejos municipales suelen gobernar de manera más cercana a la gente, especialmente en los municipios pequeños del interior del país, porque conocen con mayor proximidad las necesidades de sus ciudadanos y porque la población conoce personalmente a los alcaldes y concejales.

La mayoría de municipalidades del país estrenarán alcaldes y concejos a partir del 1 de mayo. Algunos alcaldes asumirán siendo jóvenes menores de 30 años, incluso algunos municipios tendrán jefes edilicios que no llegan ni a los 25 años. La inexperiencia de las futuras autoridades edilicias puede ser un arma de doble filo, en el sentido que pueden dejarse llevar por la emoción del “poder” circunstancial que genera el ejercer un cargo de toma de decisiones (y pueden equivocarse) o pueden tener una mentalidad visionaria para apostarle al desarrollo local que conlleve beneficios y mejoramiento de la calidad de vida de sus conciudadanos.

Los nuevos alcaldes y concejales, independientemente de si son primerizos o ya con experiencia en el cargo, deben apostarle a la transparencia financiera y administrativa, a la participación ciudadana y al desarrollo local. Deben hacer todo en el marco de la ley, respetando y aplicando el Código Municipal bajo el imperio de la Constitución.

En algunos casos la población los eligió porque confiaron en sus promesas, en otras los eligieron para darle un castigo a las autoridades edilicias actuales porque hicieron un mal trabajo y en algunas porque se dejaron llevar por los “cantos de sirena” de la estrategia propagandística. Algunos fueron reelectos, tal vez porque sus propuestas eran las menos malas o quizás porque ejercieron de buena forma el cargo. Cualquiera haya sido el motivo para su elección como alcaldes y concejales están obligados a gobernar localmente para todos y a hacerlo alejados de cualquier indicio de corrupción.

De muchos es sabido que en casi todas las alcaldías se ha institucionalizado el “diezmo” que es una forma corruptiva de asignar proyectos locales. El alcalde (o el concejo) le asignan un proyecto local a una determinadaempresa a cambio de un 10 % ya sea en efectivo o en bienes o inmuebles (carros, terrenos u otras dadivas). Esta corruptiva práctica debe desaparecer e incluso procesar judicialmente a quienes se les logre comprobar. En algunos municipios cuando se celebran las fiestas patronales suelen contratar a agrupaciones musicales a las cuales hacen firmar por cantidades mayores a las que realmente les pagan, por ejemplo les dan 3 mil dólares, pero firman por 5 mil dólares.

En muchos municipios los alcaldes y sus concejos hacen y deshacen a su antojo. Contratan a  parientes y a activistas partidarios, a través de la burocracia institucionalizan la ineficiencia. Conozco en el interior municipios con menos de tres mil habitantes que tienen hasta 50 o más empleados haciendo poco o nada y que dependen exclusivamente del dinero del Fondo para el Desarrollo Económico y Social (FODES). Cuando por un capricho alguien les retienen inconstitucionalmente el FODES, estas alcaldías caen en inoperancia. Quiebran porque no generan ingresos propios.


Entonces mi consejo es que no inflen las planillas  de empleados innecesariamente, mucho menos que contraten a parientes o comparsas partidarios. Las municipalidades no tienen que ser nicho de nepotismo ni extensión de  partidos políticos. Las alcaldías deben hacer auditorías de gestión y si alguien sobra porque es innecesario o porque no desempeña una función o labor necesaria, pues siguiendo el debido proceso de ley hay que clausurar esa plaza. Sus conciudadanos urgen de eficiencia municipal. No son necesarias tres o más personas para extender una partida de nacimiento o un acta de defunción. En cuanto a obras para mejorar la calidad de vida, no es necesario que haya tanto personal en los departamentos de ejecución o planificación, pues antes que “estudios” los vecinos quieren que lo más pronto posible les reparen los baches o les construyan las obras locales.

Los nuevos alcaldes y los nuevos concejos primerizos o con experiencia tienen que abolir las viejas prácticas nocivas y hacer valer su autonomía para no depender de las directrices partidarias ni del Órgano Ejecutivo. Ustedes se deben exclusivamente a sus conciudadanos locales y ala legislación vigente.  Acaben con las altas dietas para los concejales y con los suntuosos viáticos para alcaldes y funcionarios locales viajeros.

Afortunadamente ni alcaldes ni concejales tienen fuero constitucional y en cualquier momento pueden ser procesados por delitos comunes o actos corruptivos, por ellos tienen que actuar estrictamente en el marco de la ley. Si hace las cosas bien dentro de tres años podrían ser premiados con la reelección, pero si hacen las cosas mal, sufrirán el desprecio.