La presidenta de la Cámara de Representantes de EE. UU. Nancy Pelosi (D-CA) (C) participa en la inscripción de un proyecto de ley en la Sala Rayburn del Capitolio de los EE. UU. El 30 de septiembre de 2021 en Washington, DC. La Cámara aprobó un proyecto de ley provisional aprobado por el Senado con una votación de 254-175 para financiar al gobierno hasta el 3 de diciembre de 2021. Alex Wong / Getty

El Mundo

Congreso de EEUU aprueba extensión de presupuesto y evita parálisis de servicios públicos El texto, que deberá ser firmado antes de la medianoche del vieres por el presidente, Joe Biden, ha contado con 254 votos a favor y 175 en contra en la Cámara de Representantes; y con 65 favorables 35 oposiciones en el Senado.

AFP/Europa Press

jueves 30, septiembre 2021 • 3:39 pm

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El Congreso de Estados Unidos adoptó este jueves sobre la hora límite una extensión presupuestal que evita la parálisis de los servicios públicos federales.

Por 254 votos a 175 la Cámara de Representantes aprobó una ley enviada por el Senado que prolonga el actual presupuesto hasta el 3 de diciembre. El presidente Joe Biden deberá promulgar el texto antes de medianoche para evitar un corte abrupto del dinero a los servicios federales.

"Este es un buen resultado, del cual estoy feliz", expresó el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, antes de la votación en la cámara alta, cuyo resultado había sido anticipado.

El texto que finalmente ha sido aprobado garantiza, entre otras cuestiones, 28.600 millones de dólares para hacer frente a los estragos de los recientes huracanes e incendios forestales, así como otro 6.300 millones de dólares para el reasentamientos de ciudadanos afganos, detalla la cadena CBS.

La aprobación de esta medida evita por el momento una crisis fiscal, como la que ocurrió en 2019, y que costó unos 11.000 millones de dólares a la economía estadounidense, cuando Gobierno y Congreso no lograran resolver sus desacuerdos con los presupuestos.

Con las dificultades que enfrenta el presidente Biden para apobar sus megaproyectos de gastos sociales e infraestructura y el potencial incumplimiento de obligaciones por parte de Estados Unidos si el Legislativo no aumenta o suspende el techo de la deuda, el cierre o "shutdown" del gobierno era el menor de los problemas.


Tiempo limitado

Los legisladores deben ahora aumentar antes del 18 de octubre la capacidad de endeudamiento del país si quieren evitar el primer default en la historia de la mayor potencia económica mundial.

"El tiempo es limitado, el peligro es real", remarcó Chuck Schumer el jueves.

Los republicanos rechazan suspender el límite de emisión de deuda, pues consideran que sería un cheque en blanco para el gobierno de Biden.

Por eso dejaron la decisión en  manos de los demócratas, que deberán apelar a sus propios votos para aprobar esta medida a través de una maniobra parlamentaria que podría tomar tiempo.

Pero Schumer asegura que "esta vía es demasiado arriesgada", y señala que la deuda se acumuló sobre todo bajo anteriores gobiernos.

La Cámara de Representantes aprobó por su parte el miércoles un texto que prevé suspender el techo de la deuda hasta diciembre de 2022, pero sin apoyo republicano en el Senado la iniciativa nació muerta.

Hay mucha incertidumbre acerca de cuál será la solución que halle el Congreso.

Respecto a los planes de Biden, legisladores del ala izquierda del Partido Demócrata amenazan con hacer fracasar una votación final sobre el proyecto de infraestructura prevista para el jueves en la Cámara, indignados por no haber recibido garantías firmes por parte de los centristas sobre el avance del gigantesco plan de reformas sociales.

Un manto de duda rodea estos planes clave del gobierno de Biden, que implican un gasto estimado en torno a los 5 billones de dólares.

La administración Biden ya está tratando de preparar a la opinión pública para la eventualidad de una postergación de la adopción de estos megaproyectos.

"No es un gran cataclismo si no hay votación hoy", dijo a CNN la secretaria de Energía, Jennifer Granholm.

Pero aquí también se acaba el tiempo: los demócratas corren el riesgo de perder sus ajustadas mayorías en las elecciones parlamentarias de noviembre de 2022.