"Naturalmente tendremos algunos pacientes en estado muy grave entre los más jóvenes", dicen expertos. Foto: Archivo-DEM

El Mundo

Confirman que coronavirus no es una enfermedad que ignore a los jóvenes

AFP

viernes 27, marzo 2020 • 6:06 pm

Compartir

La muerte de dos adolescentes en Francia y Estados Unidos suena como una cruel confirmación de las advertencias de la OMS a la juventud: el coronavirus golpea sobre todo a las personas mayores, pero está lejos de ser una enfermedad benigna para los demás.

Las muertes por COVID-19 son excepcionales entre los jóvenes, pero "las formas graves de la enfermedad que llevan a una hospitalización e incluso a la muerte pueden producirse entre los adultos de cualquier edad", alertan las autoridades sanitarias estadounidenses en un informe.

El perfil tipo del enfermo del coronavirus "no ha variado". Se trata sobre todo de una "persona mayor con enfermedades preexistentes", explicó el viernes el doctor francés Bruno Riou, tras el anuncio la víspera de la muerte de una joven de 16 años en un hospital de París, que se sumó a la de un adolescente en California esta semana.

Pero "a partir del momento en que hay cada vez más pacientes afectados, hay más pacientes graves (...) y naturalmente tendremos algunos pacientes en estado muy grave entre los más jóvenes", dijo Riou, director médico de la crisis en la red de hospitales AP-HP.

En Estados Unidos, los adultos entre 20-44 años representaban un 29% de los casos confirmados, de los cuales 20% se hallaban hospitalizados y 12% en cuidados intensivos, según un informe del Centro de Control y de Prevención de Enfermedades, de una muestra de 2.500 pacientes establecida el 16 de marzo.

Los menores de 20 años solo representaban menos de 1% de las hospitalizaciones y ninguno se hallaba en cuidados intensivos.


En Francia, entre casi 14.000 casos confirmados el 20 de marzo, 30,6% tenían entre 15-44 años, según datos de la agencia Salud Pública Francia. Y entre una muestra de 362 personas en reanimación, 8% pertenecían a esta franja de edad, de la cual la mitad no sufría ningún factor de riesgo conocido (diabetes, enfermedad cardíaca, obesidad...).