Empresarios temen que por la tensión política, El Salvador no pueda atraer inversiones.

Economía

Coexport: clima político aleja posibilidad de nuevas inversiones estadounidenses El sector empresarial estaba a la expectativa del potencial por la relocalización de inversiones desde China.

José A. Barrera

lunes 24, mayo 2021 • 5:30 am

Compartir

Centroamérica prepara el camino para la llegada de nuevas inversiones que buscan instalarse en el continente americano tras su salida de China.

Guatemala actualizó su Ley de Zonas Francas, mientras que Costa Rica avanzó más en su trámite de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En El Salvador, en tanto, la turbulencia política por la destitución de los magistrados de la Sala de lo Constitucional y del fiscal general ha generado nuevas tensiones en el sector empresarial y encendido las alertas sobre el futuro de la relación con el gobierno estadounidense.

Marvin Melgar, presidente de la Cámara de Exportadores de El Salvador (Coexport), dijo en el programa República -de Canal 33- que el país tiene alto potencial para capturar inversiones a partir del Tratado de Libre Comercio que se tiene con Estados Unidos (CAFTA). Sin embargo, en el escenario actual hay incertidumbre.

1DestinoEE. UU. es el primer destino de exportaciones y el principal proveedor de bienes.
$866MillonesGeneraron las exportaciones de El Salvador hacia EE. UU. a abril.
Sabemos que México y Colombia tienen planes agresivos para captar mucha de esa inversión y aún aquí se habían estado haciendo gestiones para traer plantas. Todo está en riesgo”.
Marvin Melgar
Presidente de Coexport

Según el presidente de Coexport, el gremio está a la expectativa de que la relación comercial con Estados Unidos siga intacta y no haya escenarios que pongan en riesgo dicha estabilidad, en especial tras un creciente enfrentamiento del Ejecutivo con su par estadounidense.


“En juego están algunas de las medidas. Dios quiera que no pase nada y que no haya medidas que nos pudieran castigar en la relación comercial. Somos un país pequeño, pobre, dependiente de esa relación histórica con Estados Unidos y con un flujo comercial muy importante que sustenta los empleos del país”, valoró.

Uno de los mayores retos de El Salvador es generar empleo formal, también golpeado por la pandemia.

Por su parte, el economista William Pleites dijo, en el foro del Observatorio Pyme, que la llegada de inversión debe ser clave para el despegue de la economía y de un rompimiento sobre la tendencia de bajo crecimiento que ha marcado a la economía en los últimos años.

“Hemos visto que en los últimos 20 años el país apenas ha estado en capacidad de generar 13,000 empleos por año, cuando se necesitan más de 50,000”, dijo en el conversatorio organizado por la Fundación de Apoyo Integral (Fusai).

Pleites añadió que El Salvador tiene un gran reto para generar nuevos puestos de trabajo porque “generamos menos empleos formales que en el gobierno del expresidente Carlos Humberto Romero (1977-1979)”.  “Mientras no se coloque a la inversión, empleo y crecimiento como objetivo político central, es difícil que caminemos en esa dirección”, matizó en el evento, donde remarcó que el país lleva más de 20 años caminando a una creciente informalización de la economía.

Planes de países vecinos para atraer inversiones

  • Guatemala busca ganar con el nearshoring: según datos de la Asociación de Zonas Francas de Guatemala,  existen 108 empresas interesadas en instalar operaciones en el país. La entidad añade este número podría triplicarse con incentivos.
    El gobierno guatemalteco también se prepara para impulsar las leyes de Competencia, Insolvencias, Accionistas Minoritarios y Casinos, entre otras.
  • Costa Rica será el miembro 38 de la OCDE: Costa Rica está listo para convertirse en el miembro número 38 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el cuarto de América Latina después de Chile, Colombia y México.
    El presidente Carlos Alvarado dijo que el proceso involucra una importante reforma del Estado y le permitirá al país participar en los mejores estándares internacionales de política pública y, por ende, de condiciones para la llegada de nuevas inversiones.