Considerada la diseñadora más influyente del siglo XX, Chanel se consolidó también como diseñadora de bolsos, perfumes, sombreros y joyas. Foto: Cortesía

Escena

Coco Chanel tendrá una exposición de sus mejores prendas en París

AFP / Blanca Archila

lunes 28, septiembre 2020 • 2:25 pm

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Gracias a su visión y talento, Gabrielle Chanel conocida como Coco marcó un precedente en la forma de vestir y le dio a las mujeres elegancia pero al mismo tiempo sencillez y comodidad. Sus diseños destacaban por un estilo novedoso y atrevido, en una retrospectiva hacía el Paris del siglo XX, sigue siendo un icono de la moda y buen vestir.

"Hemos redescubierto a Coco Chanel. Fue una sorpresa darnos cuenta hasta qué punto no la conocíamos", admite a la AFP la española Miren Arzalluz, directora del Palacio Galliera, museo que albergará a partir del jueves la muestra "Gabrielle Chanel, manifiesto de moda".

Considerada la diseñadora más influyente del siglo XX, Chanel se consolidó también como diseñadora de bolsos, perfumes, sombreros y joyas.

En total, el museo expone unas 170 prendas y 140 complementos creados por Gabrielle Chanel, muchos en su "bastión" de la calle Cambon de París, con su legendaria escalera decorada de espejos. Pero la mayoría de diseños podrían también lucir como muestra de una tienda de alta costura de hoy en día, lo que ilustra cómo los principios que trasladó a la moda: libertad, elegancia, naturalidad; siguen guiando a las mujeres a la hora de vestirse.

Crear para uno mismo

Desde la camiseta marinera creada en los años 1910 hasta los trajes de tweed que siguen imperando en los desfiles de la firma, las creaciones de la diseñadora francesa son una oda a la simplicidad, a la prenda que se desprende de lo superfluo y se adapta al cuerpo sin encorsetarlo.


"La libertad de movimientos, la comodidad, todas estas nociones no formaban parte de la alta costura antes de Chanel". Miren Arzalluz, directora del Palacio Galliera

Quizás una de las claves para entender esta revolución reside en que Gabrielle Chanel era su propia clienta: llevaba sus creaciones y por tanto intuía lo que le podía convenir. Los sombreros negros y las perlas eran representativos de su estilo personal.

"Los hombres diseñadores tienen en general una imagen idealizada" del cuerpo de la mujer, ella en cambio "sentía" la prenda en su propia piel, afirma Véronique Belloir, comisaria de la muestra junto a Arzalluz.

Con Chanel, la mujer puede llevar un lujoso vestido de noche sin renunciar a la fluidez, la ligereza, las formas simples. Lo único que necesita es "confianza, carácter", según la propia diseñadora, que trabajaba con modelos de hasta la talla 42.

Las diferentes salas de la muestra revelan cómo el negro y el color marfil predominaron durante su carrera. Con el primero, asentó su visión minimalista de la moda, ensalzando la pureza de las líneas y el tejido.

170 PrendasExpone el museo, junto con 140 complementos creados por Gabrielle Chanel.

"Lo que hace el vestido es el tejido, no los adornos", afirmaba Chanel, pionera en el empleo de algunos materiales como el lurex, una ligera fibra metálica que no se arruga.

Se inspiró igualmente en el vestuario masculino, importando el dandismo como un nuevo código de la modernidad femenina, y se atrevió con abrigos de plumas para suplantar las pieles, así como con la combinación de la alta joyería con la bisutería.

"5 gotas del Nº 5"

Pieza indispensable del imperio que erigió, el perfume Chanel Nº 5 merece una sala aparte.

Su lanzamiento en 1921 supuso una ruptura. "Era radicalmente diferente a las fragancias de entonces, no tenía un olor preciso, era misterioso y abstracto, como las prendas", explica la muestra. También el frasco es innovador: geométrico, simple, con una etiqueta en blanco y negro, contrasta con las botellas recargadas de la época, de inspiración oriental.

Para convertirse en el perfume más vendido del mundo, también contó con una eficiente publicidad gratuita. En una entrevista en 1955, Marilyn Monroe hizo una de sus confesiones más famosas cuando le preguntaron qué se ponía para dormir: "Cinco gotas del Nº 5. Nada más".