El Dr. Evan Ellis es uno de los académicos estadounidenses que se ha especializado en la relación de la República Popular China con la región. Ellis estuvo en El Salvador hace un par de años advirtiendo de los riesgos de la relación con China y en esta entrevista con Diario El Mundo explica algunas de sus preocupaciones actuales.

Política

“China representa, en cierta forma, una trampa” Un académico de la Escuela de Guerra del Ejército de los Estados Unidos expresa sus preocupaciones sobre la relación China-El Salvador.

Redacción DEM

lunes 7, junio 2021 • 3:45 am

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El Dr. Evan Ellis es uno de los académicos estadounidenses que se ha especializado en la relación de la República Popular China con la región. Ellis estuvo en El Salvador hace un par de años advirtiendo de los riesgos de la relación con China y en esta entrevista con Diario El Mundo explica algunas de sus preocupaciones actuales.

 

China ha hecho un acercamiento acelerado al gobierno de El Salvador en los últimos meses. ¿Le sorprende?

No me sorprende porque fue claro China, al conseguir el reconocimiento de El Salvador, tiene una oportunidad a través de los memorándums de entendimiento y las actividades de sus empresas de expandir su influencia en el país y también mostrar a otros países para que cambien de Taiwán a la República Popular China. Aunque por la presión de los Estados Unidos, bajo la embajadora Manes y bajo la administración Trump, y al impacto temporal del covid-19, muchos de los proyectos contemplados en el viaje del presidente Bukele a China se retrasaron, no es una stiuación permanente, solo un asunto de tiempo. Lo que ahora estamos empezando a ver, con una nueva administración en Estados Unidos y en tiempos de reorientar la estrategia y la iniciativa de la zona libre desde La Libertad a La Unión que China ha encontrado maneras de cumplir al menos partes de sus promesas en otra forma.

También veo en las acciones tomadas por el presidente Bukele y su partido Nuevas Ideas, consistencia con otros patrones de acción con China y también por sus socios. Por ejemplo, se nota en varios países que cuando se sienten incómodos con la política de los Estados Unidos, en la lucha contra la corrupción, exigencias para transparencia y otras cosas, intentando fomentar compromisos con la democracia, eso ha sido una molestia para las elites, ante una China que no le importa ni la democracia ni la transparencia ni que pase en el país, mientras ese país le dé lo que desea, esto da oportunidad para China de colaborar con ese tipo de élites que buscan escapar de presiones sobre transparencia y buena gobernanza.

Podemos ver que la toma de posesión del partido Nuevas Ideas con su mayoría en el congreso, ha dado la libertad al presidente Bukele de aprobar un acuerdo muy controversial, que compromete en muchas cosas al gobierno de El Salvador con China, sin comprometer u obligar a China a casi nada. El gobierno de El Salvador incluso le permite a China el diseño, estudios de factibilidad y la construcción de los proyectos enteros, sin compromisos ningunos de involucrar los obreros o empresas salvadoreñas o da beneficios sostenibles para el país.

¿Pero eso es usual este tipo de acuerdos de China con países latinoamericanos?

Este patrón de acuerdos en que empresas de China, respaldados por supuestos financieros en China, hacen un acuerdo bajo reglas de poca transparencia con élites locales, eso no solo se ve en El Salvador, sino también se ve en Nicaragua con el partido sandinista cuando le dio aquella concesión a la empresa HKND del empresario chino Wang Jing, para construir el canal de Nicaragua que al final terminó siendo un fracaso, pero representaba una oportunidad para la empresa china y las elites sandinistas sin beneficio para el país. Yo veo esta zona de comercio libre de El Salvador y la autoridad dada por esa supermayoría legislativa en los mismos términos.

 

¿Qué cosas positivas y qué cosas negativas podemos esperar de la China Popular en El Salvador?

Yo creo que en casi toda la región, las cosas positivas de China sí vienen para el beneficio a corto plazo del régimen que negocia con ellos. Los problemas son los beneficios a largo plazo de país. Desde la perspectiva del gobierno de Bukele, China representa un país dispuesto a otorgar créditos significativos para proyectos que dan la apariencia de progreso y beneficio económico sobre proyectos de interés del presidente Bukele, ya sea la biblioteca o Surf City o el proyecto de La Unión. Da la impresión que mientras un país pone muchas exigencias por democracia y criticando lo que Bukele está haciendo sobre el fiscal, los magistrados u otras acciones en contra de su propia Constitución, entonces un país como China aparece dispuesto a otorgar ese tipo de beneficios, pero a largo plazo, da condiciones serias, de qué pasa con la democracia y especialmente en El Salvador de quién otorga beneficios económicos y la voz del pueblo, especialmente si no hay presiones para transparencia, de donde viene el dinero, quién está beneficiado, etc.

Por largo plazo, aunque hay muy poca información sobre los detalles de cooperación y coordinación sobre esa Zona de Comercio Libre, da la impresión que mucho dinero prestado por China al gobierno de El Salvador, con cuestión de rentabilidad para largo plazo de esos proyectos, esto hace el desarrollo del Puerto de La Unión cuestionable o quién va a otorgar o invertir en el desarrollo de ese tipo de tecnología y fabricación, o solo es un puerto para productos chinos en situación de exención para las leyes de El Salvador, libre de impuestos, o para producir en El Salvador y avanzar en su posición económica en el resto de América Central. Si se trata de empresas chinas haciendo la construcción, empresas chinas ubicando empleados y técnicos chinos y solo una cantidad limitada de salvadoreños, con insumos chinos, entonces no es claro que esta inversión deja beneficio para el pueblo de El Salvador.

“!El partido Nuevas Ideas  ha dado la libertad al presidente Bukele de aprobar un acuerdo muy controversial, que compromete en muchas cosas al gobierno de El Salvador con China, sin comprometer u obligar a China a casi nada”.

¿Está China jugando a la geopolítica en El Salvador?

Honestamente yo no veo que es apropiado hablar de geopolítica porque implica que la naturaleza de la lucha es entre los Estados Unidos y China, y El Salvador es un partido neutral entre dos gigantes. En realidad, lo que el gobierno de El Salvador le está otorgando a China son cosas que en corto plazo le puede dar beneficio a los chinos, pero también por largo plazo puede ocasionar distorsiones en su sistema político, en su democracia, sin dar muchos beneficio. Entonces al fin, no es los Estados Unidos el que va a ser directamente impactado sino es El Salvador que queda estancado lo que negocia condiciones de falta de transparencia, sus élites y las empresas chinas.

Por supuesto, si el sentir de geopolítica es que China está usando la palanca de sus inversiones y el mercado y el interés que las élites tienen para enriquecerse al hacer negocios con China, es crear condiciones en que los países están receptivos a ese tipo de proyectos que en largo plazo benefician a China, y si hay un entorno político y una institucionalidad receptiva a reconstruir una estructura económica mundial a su beneficio, entonces sí se puede entender como geopolítica, pero no algo entre Estados Unidos y China.

 

¿Cree que Estados Unidos ve el acercamiento del presidente Bukele a China como un desafío contra sus críticas?

Yo pondría la pregunta un poco diferente. El gran peligro con ese avance chino es exactamente que China ofrece una solución a líderes populistas quienes quieren avanzar su agenda y consolidar poder, China opera como una incubadora prestando dinero para mientras los líderes (de esos países) pueden consolidar su poder sobre instituciones, haciéndolos cada vez menos democráticos, al final, China gana un amigo dependiente que ha cortado en sus aliados en occidente, que solo le queda profundizar su relación con China. Yo veo que China representa en cierta forma una trampa, no es que China busca establecer estados satélites, sino que busca su propio interés, China avanza esta incubadora para los populistas que quieren desmantelar la democracia en la región, eso es un gran peligro, eso jamás lo hemos tenido ni en tiempos de la Unión Soviética.

Pero esto es lo que hemos visto con Hugo Chávez en Venezuela, con Rafael Correa en Ecuador y con Cristina Fernández de Kirchner en Argentina, con Evo Morales en Bolivia y tristemente en mi opinión es lo que estamos viendo con Bukele en El Salvador. Si quiero dar un giro no democrático, entonces puedo usar el dinero chino para utilizarlo y así Estados Unidos no tiene opción, o acepta lo que digo o hago, o entrego más el país en manos de China económicamente.

“China avanza esta incubadora para los populistas que quieren desmantelar la democracia en la región, eso es un gran peligro, eso jamás lo hemos tenido ni en tiempos de la Unión Soviética”.

¿Usará China a El Salvador como una base de influencia para el resto de Centroamérica, donde no tiene relaciones con cuatro países?

Claro que sí, incluso con esta reunión recientemente realizada en El Salvador hablando de los beneficios de la inversión china es un ejemplo de cómo funciona esto. Yo creo que los otros países con sus frustraciones con Estados Unidos, quizás Juan Orlando Hernández en Honduras o el presidente Giammattei, muchos miran los resultados de esa gira realizada por Bukele a China para decidir lo que es posible o relevante para su país.

¿Está China usando la diplomacia de las vacunas en la región?

China en casi todos los países ha aprovechado su capacidad de aumentar su producción para entregar vacunas más rápido que las empresas occidentales, en conjunto con un gran mercadeo, que cada cargamento de vacuna que sale en el avión y es recibido por altos dignatarios del país receptor, y entonces da la impresión que China está ayudando a la región, rescatándolo de su crisis, mientras que los Estados Unidos no toma acción. La verdad es que los Estados Unidos ha comprometido 4,000 millones de dólares, más que cualquier otro país, incluso que la Unión Europea o Inglaterra, incluso China o Rusia, que ni siquiera aparecen en la lista de donantes grandes de Covax, pero los Estados Unidos no recibe crédito por eso y además han sido problemas temporales, también los Estados Unidos ha comprometido, por encima de esto, 80 millones de dosis vacunas mundialmente, adicional a lo de Covax, aunque todavía no ha empezado a llegar a la región, pero claro, vemos instancia tras instancia de diplomacia de vacuna, países como Chile que han recibido el 85 % de todas sus dosis de China, países como Brasil y República Dominicana, que a cambio de un acceso acelerado de vacunas, los chinos han exigido exitosamente que esos gobiernos permitan a la empresa de telecomunicaciones Huawei no sea excluida de licitaciones de 5G, países como Paraguay donde China ha intentado sin éxito, obligar al gobierno de Marito Abdo Benítez por vacunas, y en Honduras donde parece que Juan Orlando Hernández está prometiendo abrir una oficina comercial en China que con ese medio paso ayude a su país a conseguir la vacuna que desesperadamente necesita de los chinos.

 

 

¿Cómo debe hacer negocios El Salvador con China, bajo qué reglas?

Yo creo que no es decir que El Salvador no debe realizar negocios con China, El Salvador puede realizar negocios con China como con cualquier otro país, bajo condiciones de transparencia, con instituciones saludables, pero lo que es clave, que si las interacciones son transparentes, eso baja las posibilidades de que las élites corruptas puedan crear acuerdos que solo los beneficen a ellos y a sus socios chinos, pero no al país.

Luego hay que tener condiciones de marco de estado de Derecho y también licitaciones abiertas, para que cada país tenga oportunidad de ganar la licitación. También que cada persona evaluando esa licitación u otra acción que esté siendo considerado, sean personas competentes de forma técnica, en lo que están evaluando, que países como El Salvador creen sus propios planes de cómo usarán sus inversiones y préstamos para beneficio del país, sino en el caso de Panamá, Juan Carlos Varela, quería usar 4,1 mil millones de dólares del dinero del pueblo de Panamá, para comprar un tren bala ni apareció en el plan de desarrollo de Panamá. Si los países no desarrollan de manera independiente su propio plan coherente de cómo van a usar dinero del pueblo para generar beneficios para su gente y solo aceptan lo que los chinos proponen o que suena bonito, entonces nunca van a generar beneficios sostenibles y al final, es crítico reforzar las leyes medio ambientales y laborales, porque en países como Costa Rica, el gobierno no ve las cosas que hacen las empresas chinas para cortar costos, en parte es culpa del gobierno si permiten empresas chinas con récord de prácticas predatorias y si el gobierno no está listo para asegurarse que cumplan con sus promesas laborales y medio ambientales, entonces el gobierno comparte la culpabilidad.

 

Promesas incumplidas

 

  1. Costa rica

Ellis advierte de casos como el de Costa Rica donde China no cumplió promesas como la Refinería Recope que terminó con denuncias y un arbitraje internacional.

 

  1. La ruta de limón

Desde 2007, China prometió ampliar la ruta 32, carretera San José-Limón en Costa Rica. A 14 años, la ruta aún no termina y no se espera hasta finales de 2022.

 

  1. Nicaragua

Aunque no fue una promesa de gobierno a gobierno, Ellis señala el Canal de Nicaragua como muestra una mala negociación entre empresas chinas y élites sandinistas.

 

El perfil

Evan Ellis, profesor investigador de estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de los Estados Unidos.

 

Estudios: Dr. en Ciencias Políticas de la Universidad de Purdue, EEUU.

Ocupación: profesor investigador de estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de los Estados Unidos.

Estudios: Fue  miembro del personal de planificación de políticas del secretario de estado con responsabilidad para América Latina.