Desde 2008, casi 10,000 jóvenes menores de 25 años perdieron su empleo, revelan estadísticas del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), recopiladas por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).

Economía

Casi 10,000 jóvenes perdieron su empleo en nueve años Estadísticas del ISSS indican que 106,652 jóvenes menores de 25 años tenían un empleo formal en 2017, frente a los 116,203 de 2008.

Maryelos Cea

lunes 10, septiembre 2018 • 12:02 am

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Desde 2008, casi 10,000 jóvenes menores de 25 años perdieron su empleo, revelan estadísticas del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), recopiladas por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).

Los datos se obtuvieron vía la Ley de Acceso a la Información Pública (LAIP), explicó Margarita Beneke de Sanfeliú, directora del Centro de Investigación y Estadísticas (CIE), de Fusades. El CIE solicitó el número de cotizantes por rangos de edad, que luego se agruparon en menores y mayores de 25 años.

En el país, el número de cotizantes en el Seguro Social brinda un panorama aproximado del desempeño del mercado laboral formal. Según esas estadísticas, en 2017 un total de 106,652 jóvenes menores de 25 años contaban con un puesto de trabajo formal, 9,551 menos que en 2008. Hace nueve años se reportaron 116,203 jóvenes cotizando en el ISSS y esta es la cifra más alta que se ha registrado, indicó Beneke a Diario El Mundo. Desde entonces, el empleo formal juvenil ha decrecido a un ritmo promedio anual de 0.95 %.

En contraste, los puestos de trabajo para mayores de 25 años han crecido. Entre 2008 y 2017, los cotizantes al ISSS dentro de este rango de edad aumentaron en 129,712: pasaron de 588,512 en 2008 a 718,224 el año pasado. En ese periodo, cada año se creaban en promedio 14,412 empleos para mayores de 25 años, pero se perdían 1,061 para menores de 25.

Abriendo oportunidades


Fusades incluyó los datos del ISSS en una evaluación realizada al programa Jóvenes Constructores a petición de Catholic Relief Services (CRS), la organización que lo ejecuta desde 2009 en El Salvador.

Con sus proyectos Senderos Juveniles y Caminos de la Juventud, el programa ya preparó a más de 6,000 jóvenes salvadoreños que residen en zonas con altos índices de pobreza y criminalidad. Los beneficiarios adquieren habilidades técnicas y blandas que les permiten retomar sus estudios, obtener un trabajo o bien optar por el autoempleo.

Blain Cerney, director de Programas de CRS, afirmó que las estadísticas del ISSS demuestran que el mercado laboral ahora es menos favorable para los jóvenes, en particular para aquellos que viven en zonas de riesgo, pues por precaución las empresas no los contratan. El estudio que elaboró Fusades señaló que el 60 % de los jóvenes del programa viven con uno o ninguno de sus padres, el 12 % se ha enfrentado a registros de la policía y el 15 % dijo tener a algún familiar en prisión.

“Estos jóvenes están siendo estigmatizados por el hecho de vivir en zonas de riesgo”, afirmó Erika Pérez, de Fe y Alegría, una de las instituciones que desarrolla el proyecto Senderos Juveniles. Pérez trabaja con Jóvenes Constructores en Plan del Pino, Soyapango.

Panadería Samsil es una de las más de 100 empresas que apoyan al programa. Eric Hernández, gerente de Recursos Humanos del negocio, reconoció que para contratar a una persona toman en cuenta el lugar de residencia, pero destacó que los graduados de Jóvenes Constructores resultaron buenos elementos para la empresa.

Pero los jóvenes también enfrentan otros desafíos, como la falta de experiencia y un nivel educativo deficiente, indicó Juan Carlos Durán, oficial de monitoreo del programa.

Nancy del Rosario Elías, de 26 años y madre de dos hijas, se enfrentó a esta realidad. “Era difícil (encontrar un empleo) porque no había terminado el bachillerato y también por la falta de experiencia”, indicó. Desde hace ocho meses, trabaja en Samsil, un empleo que obtuvo tras su paso por Jóvenes Constructores. “Este es el primer trabajo que tengo”, indicó la joven residente de la Comunidad 16 de Marzo, en Soyapango.