Ambos asesinatos ocurrieron el año pasado. / DEM

Nacionales

Capturan sospechosos de asesinar policías

Enrique García

sábado 16, febrero 2019 • 12:01 am

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La Policía Nacional Civil (PNC) capturó ayer a los pandilleros de la MS13, Víctor Manuel Fuentes Méndez y Erick Alexander Fuentes Hércules, como sospechosos de haber participado en la muerte de la agente Vilma Haideé Quezada Graciano y del investigador Luis Roberto Rodríguez.

Según la PNC, Fuentes Méndez participó con otros criminales en el feminicidio de la agente Quezada Graciano, cometido el pasado 17 de diciembre del año pasado, en Santa Catarina Masahuat, Sonsonate.

La víctima salía de su casa rumbo a su trabajo cuando fue emboscada por un grupo de mareros, causándole la muerte ante la presencia de sus familiares.

Según las investigaciones, le quitaron la vida a la mujer policía, únicamente, por pertenecer a la corporación policial.

La PNC capturó al sospechoso con órdenes administrativas por los delitos de homicidio agravado y extorsión.

El sujeto, supuestamente, es palabrero de la MS13 de Santo Domingo de Guzmán, en ese mismo departamento, dijo la PNC.


Agentes de la Sección Táctica Operativa (STO) también arrestaron la madrugada de ayer en San Julián, Sonsonate, a Fuentes Hércules con una arma de fuego que portaba un investigador policial al momento de ser emboscado y acribillado a tiros en octubre de 2017.

El arma, una Smith & Wesson calibre 9 mm, estaba asignada al investigador Rodríguez quien murió el 22 de octubre de 2017, durante un atentado de pandilleros de la MS cuando la víctima se conducía en una motocicleta, sobre un camino vecinal del cantón El Sálamo, en la jurisdicción de Acajutla.

El sujeto será procesado inicialmente por el delito de tenencia, portación o conducción ilegal de arma de fuego.

El otro de los aprehendidos es Carlos Ovidio Calderón Zacapa, alias “Spirit”, un remanente de la operación Jaque y uno de los terroristas más buscados en la zona occidental del país, desde el pasado 2016.

El prófugo era el más buscado por la policía por los delitos de privación de libertad, limitación a la libre circulación y organizaciones terroristas.

Con la operación Jaque la PNC inició una serie de golpes en contra de la MS13, principalmente, con los que impactó las finanzas, la logística y las cabezas de la agrupación criminal, lo que contribuyó, entre otros puntos, con el descenso sostenido de los homicidios en El Salvador, según la PNC.