Los tres detenidos supuestamente por la desaparición y posterior asesinato de dos repartidores de comida China en Colón, La Libertad, no fueron procesados el domingo anterior en el Juzgado de Paz de Colón por esos hechos, sino por delitos menores como receptación, posesión y tenencia de droga.

Nacionales

Capturados por asesinato de repartidores de comida china procesados por otro delito

Jaime López

martes 30, marzo 2021 • 3:30 am

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Los tres detenidos supuestamente por la desaparición y posterior asesinato de dos repartidores de comida China en Colón, La Libertad, no fueron procesados el domingo anterior en el Juzgado de Paz de Colón por esos hechos, sino por delitos menores como receptación, posesión y tenencia de droga.

La Fiscalía no quiso brindar ninguna explicación del porqué no se había procesado a los tres por los delitos de desaparición y posterior asesinato de los imputados, pese a que la Policía y el mismo Fiscal General, afirmaron que a la madre de un palabrero que participó en el hecho, se le encontró los dos celulares de las víctimas.  Pese a ello, el Juzgado de Paz de Colón, La Libertad, resolvió el domingo 28 de marzo la detención provisional contra Raúl Erasmo Alfaro Pérez, Erika Yamileth Pérez Rodríguez, solo por los delito de receptación, posesión y tenencias; mientras que para a Dora Mirna Pérez, la madre de Raúl Erasmo, por receptación.

El martes 23 de marzo, la Fiscalía informó que en un registro a la vivienda de la madre del supuesto palabrero Raúl Erasmo, los agentes policiales encontraron los teléfonos celulares de las dos víctimas.

Según las autoridades, Raúl Erasmo Alfaro Pérez, alias el Sponky, de 20 años de edad, fue perfilado como “palabrero de una pandilla que opera en Lourdes”, y su compañera de vida Erika Yamileth Pérez Rodríguez.

Las víctimas, Diego Miguel Sibrián y Wilmer Bladimir Escalante, laboraban como repartidores de comida rápida en Lourdes, desaparecieron en noviembre de 2020 y fue mediante pruebas de ADN que se estableció que sus cuerpos eran los encontrados el pasado 24 de enero en una fosa clandestina de Colón, indicó la Fiscalía.

Una vez teniendo la confirmación de la identidad de los restos, éstos fueron entregados a sus familiares por fiscales de la Unidad de Vida de la Oficina de Santa Tecla para su posterior sepelio.


El caso causó gran indignación en la sociedad salvadoreña, tras la desaparición de los jóvenes.