Pese a que en 2017 se esperaba un invierno favorable para la agricultura salvadoreña en 2017, la producción azucarera sufrió una caída al cierre de la zafra 2017/2018 por la reducción de la lluvia y los fuertes vientos que se registraron a finales del año, manifestó Óscar Orellana, presidente de Asociación de Productores de Caña de Azúcar de El Salvador (Procaña).

Economía

Cambio climático redujo la producción azucarera La producción de azúcar durante la zafra 2017-2018 fue 1.5 % inferior respecto al nivel reportado en el ciclo anterior.

Uveli Alemán

lunes 7, mayo 2018 • 12:02 am

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Pese a que en 2017 se esperaba un invierno favorable para la agricultura salvadoreña en 2017, la producción azucarera sufrió una caída al cierre de la zafra 2017/2018 por la reducción de la lluvia y los fuertes vientos que se registraron a finales del año, manifestó Óscar Orellana, presidente de Asociación de Productores de Caña de Azúcar de El Salvador (Procaña).

La zafra azucarera inicia en noviembre y concluye en abril del siguiente año. El Consejo Salvadoreño de la Agroindustria Azucarera (CONSAA) publicó los datos finales de la zafra 2017/2018 el 24 de abril. Estas estadísticas revelan que la producción cerró con una caída del 1.5 % respecto al ejercicio 2016/2017.

Los datos del CONSAA indican que los ingenios Izalco, El Ángel, Chaparrastique, La Cabaña, Injiboa y La Magdalena dejaron una producción de 753,758.75 toneladas en la pasada zafra, esto equivale a 11,679.07 toneladas menos que las 765,437.82 reportadas en el ciclo de 2016/2017.

Medida en quintales, la producción de azúcar en la zafra 2017/2018 alcanzó 16.38 millones, una caída de 253,892 quintales respecto a los16.63 millones del ejercicio pasado.

 

Los efectos del cambio climático


El presidente de Procaña atribuyó al cambio climático la caída en el rendimiento agrícola - es decir, las toneladas métricas que se obtienen por hectárea - así como la reducción en la fase industrial.

A pesar de que la distribución de lluvia fue mejor, Orellana indicó que la cantidad de agua durante 2017 fue menor comparada con la registrada en la zafra 2016/2017. A este factor se suma la luminosidad ocurrida en junio, julio y agosto, la cual afectó en el proceso de fábrica.

Además, agregó, los fuertes vientos de noviembre y diciembre botaron cañales y quebraron las plantas que luego se secaron.

El cambio climático “es una variable que está presente y que nos va ir moviendo conforme se vaya presentando. Esos factores, que antes no nos afectaban, hoy ya inciden directamente en los resultados que se puedan tener”, añadió.

Julio Arroyo, director ejecutivo de la Asociación Azucarera de El Salvador (AAES), aseguró que pese a la leve caída “mi impresión es que el sector ha sido constante y esto es así, un año llueve y otro no, pero son cifras muy similares al anterior”.

Mejor que en 2015

La producción reportada en la zafra 2017/2018 sigue arriba de los resultados obtenidos en el ciclo 2015/2016, cuando el sector, debido a la sequía, solo generó 14.1 millones de quintales.

Sin embargo, aún no iguala el máximo histórico reportado en 2014/2015, período que dejó 17.2 millones de quintales de azúcar.

El CONSAA indicó que la zafra 2017/2018 inició el 13 de noviembre  y ocupó 112,147.23 manzanas de área sembrada y cosechada. De los 16.3 millones de quintales de azúcar producidos, 10.3 millones corresponden a azúcar cruda y más de seis millones a blanca.

Asimismo, las estadísticas indican que los cinco ingenios reportaron una producción superior a 54.36 millones de galones de melaza, 1.9 millones de galones menos a los 56.31 millones contabilizados en el ejercicio de 2016/2017.

 

 

Aplican por completo ajuste salarial

Óscar Orellana, presidente de Procaña, indicó que en la pasada zafra los productores debieron ajustar por completo el aumento al salario mínimo que entró en vigor en enero de 2017.

Esto ocurrió, explicó, porque el ciclo de producción inicia en noviembre de cada año y cierra abril del siguiente, por lo que los productores que salieron a campo a finales de 2016 lo hicieron con el anterior salario mínimo.

Según Orellana, dicho ajuste “fue un golpe que en la estructura de costos del productor ronda el $1 por tonelada, para un estimado de siete millones de toneladas, el incremento fue de $7 millones”.

El aumento al salario mínimo para la recolección de caña de azúcar fue del 105.13 % al pasar de $109.20 a $224.

En tanto, el salario mínimo de los ingenios se incorporó a la industria y con ello aumentó de $246.6 a $300, $53.40 más.