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Política

Bukele y Nuevas Ideas defienden a la nueva Sala y arremete contra EEUU

Yolanda Magaña

martes 21, septiembre 2021 • 5:15 am

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El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, aseguró que el país no es patio trasero de nadie, en reacción a la lista Engel de corruptos y antidemocráticos que incluyó cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional electos el 1 de mayo.

Casi una hora después del anuncio por parte del secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, Bukele aseguró que “queda claro que la lista no tiene NADA que ver con corrupción”.

Lo calificó de “pura política e injerencia de la más bajera”.

El 15 de septiembre Bukele insinuó que EE.UU. financia a personas que causaron actos vandálicos en protestas contra el bitcoin y su reelección. “Ahora viene el financiamiento internacional para que incluso quemen banderas”, dijo. El mandatario agregó ayer que El Salvador no será el patio trasero “de nadie”. A sus críticas agregó que luego de que EE.UU. emitiera condenas contra el presidente de Haití, “un grupo de mercenarios extranjeros entraron a la residencia presidencial y lo asesinaron a tiros frente a su esposa”.

El diputado William Soriano aseguró que los magistrados “no son corruptos”. Federico Ánliker expresó: su total apoyo a los magistrados electos el 1 de mayo.

La elección de la Sala de lo Constitucional el 1 de mayo fue cuestionada por inconstitucional, luego de que la Asamblea Legislativa destituyera a cinco magistrados propietarios sin excepción, pese a que su periodo concluía en 2027, y los sustituyera por funcionarios cercanos al Ejecutivo o a funcionarios del Ejecutivo, sin tomar en cuenta el procedimiento descrito en la Constitución, que exige tomar candidaturas de propuestas del Consejo Nacional de la Judicatura.

La elección fue declarada inconstitucional por la Sala 2018-2027, sin embargo, los magistrados ingresaron con ayuda policial a la CSJ luego de su elección la noche del 1 de mayo, suprimió de redes sociales la sentencia de la Sala de lo Constitucional y tomó posesión. El acto fue condenado por varios miembros del cuerpo diplomático acreditado en El Salvador, sin que el Gobierno haya dado un paso atrás.

También es cuestionado que esta Asamblea Legislativa haya participado en la elección de dos terceras partes de la Corte Suprema de Justicia y no una.