Nayib Bukele durante la visita a la central, ubicada en San Luis de La Reina, San Miguel. /Casa Presidencial

Economía

Bukele renombra a El Chaparral como Central Hidroeléctrica 3 de Febrero El polémico proyecto de energía renovable, ubicado en San Miguel, se ha visto involucrado en casos de corrupción y tendrá un costo superior a los $700 millones. 

Uveli Alemán

viernes 7, agosto 2020 • 9:44 am

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El presidente de la República, Nayib Bukele, renombró al polémico proyecto de generación de energía El Chaparral como Central Hidroeléctrica 3 de Febrero.

"Adiós corrupción. Adiós promesas falsas. Adiós abandono de nuestro país. Adiós bipartidismo. Adiós Presa El Chaparral. Les presentamos la Central Hidroeléctrica 3 de Febrero", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter al anunciar el nuevo nombre para el proyecto que tiene más de una década en construcción.

La "Central Hidroeléctricas 3 de Febrero, una obra que dejará de ser símbolo de corrupción para ser una obra transparente, ordenada y eficiente", respondió al mandatario el presidente de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), Daniel Álvarez.

El nombre hace alusión al 3 de febrero de 2019, cuando se celebraron las elecciones presidenciales que dejaron como ganador a Bukele.

 

 

El hasta ahora conocido como El Chaparral es una central hidroeléctrica que se comenzó a construir en 2008 en San Luis de La Reina, San Miguel, para una capacidad de generación de 67 megavatios (MW). Tras doce años de ejecución, el proyecto aún se encuentra sin finalizar y pasó de costar $207.8 millones inicialmente a tener un valor superior a los $700 millones.

El año pasado, se inició una auditoría para determinar si el proyecto se paralizaba o continuaba. Según informó el mandatario el fin de semana pasado, ese estudio encontró que era más viable concluir la central que se construye con fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que representan el 67 % del presupuesto mientras que el 33 % corresponde a la CEL.

En una presentación realizada hace un año por el titular de CEL a los diputados, Álvarez explicó que después del litigio con Astaldi, la empresa que comenzó a construir el proyecto pero lo dejó incompleto, no se realizaron las evaluaciones para verificar la viabilidad de la central. En esa oportunidad, también indicó que la estatal no tenía la mayoría de tierras donde realizaría el embalse de las aguas.