body-paint-halloweenEste fin de semana es sinónimo de fiesta y disfraces, pero también es la excusa perfecta para destilar creatividad por las calles o en el club, representando un personaje de la noche de brujas, de algún famoso o bien con una explosión creativa muy personal.

Escena

Body Painting, el toque ideal para Halloween

Jhoel Díaz

sábado 29, octubre 2016 • 12:00 am

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Este fin de semana es sinónimo de fiesta y disfraces, pero también es la excusa perfecta para destilar creatividad por las calles o en el club, representando un personaje de la noche de brujas, de algún famoso o bien con una explosión creativa muy personal.

No hay reglas establecidas sobre el código de vestuario para ir de discoteca, a comer o a alguna reunión con amigos. Lo importante es divertirse y acaparar las miradas de todos.

El especialista en la técnica de body paint, Jaime Castro, aconseja un buen maquillaje de fantasía para hacer realidad el sueño -o la pesadilla- que tengamos en mente.

Trabajando con productos Dermatisse, Castro detalla que un trabajo con productos profesionales de maquillaje puede durarnos toda la noche, siempre y cuando se evite el contacto. “Se puede bailar y sudar con él”, asegura.

En esta ocasión, los modelos muestran maquillaje bajo un concepto más bien tétrico, inspirado en seres del más allá sin caer en detalles sangrientos.

Castro, quien ha tenido formación en artes plásticas, afirma que fue a través de una etapa de experimentación e investigación que descubrió su afinidad a esta técnica de arte en piel. “En el proceso de estar pintando lienzos, pasé a un lienzo con vida”, apunta.


Cada body paint requiere de tiempo suficiente de preparación, un rostro lleva al menos una hora y media de trabajo. Tras dos años y medio de realizar “body paint”, Castro contabiliza más de 200 proyectos distintos, algunos de ellos, los que han sido de cuerpo completo, pueden llevar hasta siete u ocho horas de dedicación.

En su experiencia, el maquillista sostiene que para lograr un trabajo óptimo es importante complacer al cliente, pero también satisfacerse a sí mismo con su mejor performance.

¡A disfrutar de las fiestas de Halloween se ha dicho!