Afortunadamente ya comenzó el mes del Bicentenario de la Independencia patria, un mes que es bastante especial para Centroamérica porque se puede conmemorar y celebrar nuestra Independencia no olvidando jamás a los patricios de nuestras Repúblicas que tienen en su historia a un conjunto de hombres y mujeres próceres de la patria que no pueden ni deben ser olvidados, se cometería un grave error.

Opinión

Bienvenido, mes del Bicentenario

Andrée Cardona / Periodista @_ancar17

miércoles 1, septiembre 2021 • 12:00 am

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Afortunadamente ya comenzó el mes del Bicentenario de la Independencia patria, un mes que es bastante especial para Centroamérica porque se puede conmemorar y celebrar nuestra Independencia no olvidando jamás a los patricios de nuestras Repúblicas que tienen en su historia a un conjunto de hombres y mujeres próceres de la patria que no pueden ni deben ser olvidados, se cometería un grave error.

La Universidad Francisco Marroquín, una Institución académica que ha tenido de invitado al Premio Nobel Vargas Llosa en sus instalaciones presentando sus obras literarias ha publicado hace poco un artículo conciso de un colega escritor Pérez de Antón que él no anda con rodeos y dice: “celebremos la Independencia” lo manifiesta con autoridad y comenta de su más reciente obra que consiste en el tema que este espacio de opinión concierne. ¿Pero es que acaso existe algo más importante que se puede hablar el 15 de Septiembre? No todos los días se cumplen 200 años de tener patria independiente.

Muy cierto que el COVID-19 ha convertido un ambiente estresante, deprimente y hasta brumoso para poder recordar nuestra historia pero siempre existen espacios en los cuales se puede recordar la heroica labor de los hombres y mujeres próceres de la patria que nos otorgaron este legado que sigue siendo un proceso importante en la vida diaria hasta en la actualidad. Cuando estamos en la época escolar poco se nos dice de estos personajes pero es relevante poder conocer su legado, dado que de ahí radica la génesis de su importancia histórica.

Sí, celebremos la Independencia y que ojalá este mes cívico no tenga una sensación insípida a causa de la pandemia, no podremos ver a instituciones educativas desfilar en las ciudades a causa del problema sanitario presente pero no exhime que podamos contribuir al conocimiento de las nuevas generaciones para que se pueda transmitir quiénes fueron estas personas y porqué se consideran los patricios, los fundadores de las Repúblicas que hoy tenemos. No hace mucho un buen amigo me mandó fotografías del parque San José en el centro de San Salvador, fuera del anillo turístico habitual que podemos ver en los televisores pero la importancia histórica que se encuentra en el mismo, siempre es bueno recordarla.

Aquí sin rodeos es que en dicho parque está el prócer más importante del país, José Matías Delgado y vaya que ha habido quienes han tenido tiempo de andar vituperando su memoria y legado, utilizan los micrófonos para denigrar y colocar al prócer como un malévolo Salvadoreño que sólo vino a causar daño al país. ¿Acaso quieren seguir colaborando para que se pueda tener un olvido de la memoria del país? ¿José Matías Delgado no fue pues quien lideró el movimiento cívico nacional del 5 de Noviembre de 1811?

Es un tema que constantemente escucho y siempre se despejan dudas y todo queda en suspiros malhumorados y caras largas de terceros porque ya cuando se fundamentan sucesos ahí nadie le gusta.  Sí celebremos la Independencia, con amigos y familiares ¿porqué no? La libertad y la Independencia no es algo ipso facto que se hace un día para otro, sigue siendo un proceso que continúa hasta la actualidad, el punto de partida lo construyeron los próceres que tenemos (en El Salvador) los Delgado, los hermanos Padres Aguilar, José Simeón Cañas, Juan Manuel Rodríguez, Pedro Pablo Castillo y mujeres también.


Los 200 años de la patria no se deben mantener en la clandestinidad, en la indiferencia, en el rechazo y resentimientos creados por informaciones falsas y malintencionadas que permiten sólo el olvido de la memoria, permitiendo también una identidad cívica bastante débil casi nula y cuando esto sucede tenemos un desequilibrio social que difícilmente el proceso termina pronto. En el centro de San Salvador hay mucha información que probablemente no lo sabremos con los libros, requiere mucha investigación y paciencia más allá de un turismo familiar de fin de semana para irnos a tomar fotografías sino que también poder valorar nuestra identidad, nuestros cimientos como República  que nos dieron vida, el nacimiento de El Salvador.

El campanario de la Iglesia de La Merced es un punto de partida, lugar sede de importantes acontecimientos que devinieron previos a 1821, los años 1811 y 1814 son y serán años sumamente relevantes para la consecución de la libertad en El Salvador. ¡Comencemos a celebrar!