El Salvador es el segundo país de América Latina con mayor gasto público mal empleado, con al menos un 6.5 % del Producto Interno Bruto (PIB) invertido de forma ineficiente, revela un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Economía

BID cuestiona a El Salvador por ineficiencia en gasto público

Uveli Alemán

miércoles 26, septiembre 2018 • 12:03 am

Compartir

El Salvador es el segundo país de América Latina con mayor gasto público mal empleado, con al menos un 6.5 % del Producto Interno Bruto (PIB) invertido de forma ineficiente, revela un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El BID presentó esta semana su informe “Mejor gasto para mejores vidas”, en el que establece que, durante los últimos 20 años, el gasto público en América Latina y el Caribe aumentó en promedio siete puntos, pero sin conseguir avances en el capital físico y humano debido a factores como la mala administración de subsidios, compras del Gobierno y pago a empleados.

Según la estimación del BID, El Salvador destina hasta un 6.5 % de su PIB cada año en remuneraciones a empleados, “derroche” en compras públicas y transferencias focalizadas del Gobierno; solo le sobrepasa Argentina, que asigna el 7.2 % de su Producto Interno a estas tres variables.

El capital destinado a remuneraciones de los gobiernos latinoamericanos representa un 29 % del gasto público y más del 8.4 % del PIB regional; sin embargo, en el caso de El Salvador, equivale a casi el     40 % del gasto público y hasta un 10 % del PIB interno.

El estudio destacó que “los errores, el fraude o la corrupción reducen la eficiencia económica de estas intervenciones, disminuyendo la cantidad de dinero destinada a los beneficiarios focalizados”.

El alcance del fraude y de los errores en los sistemas de protección social de la región, abarca entre el 2 % y el 5 % del total del gasto público en estas transferencias, que son más habituales en los programas de protección social de los países menos desarrollados, debido a la limitada capacidad administrativa y a la ausencia de estrategias, indicó el BID en su informe.


En El Salvador, hasta un 1.6 % del gasto público destinado a los programas sociales se pierde en filtraciones a causa de problemas de focalización, y baja calidad administrativa en las transferencias del Estado. En el caso de los subsidios, un 1.5 % de los fondos se filtran, entendido como las personas no pobres que se favorecen con subvenciones.

Aumenta gasto

El gasto y concesión neta de préstamos del Sistema Público No Financiero (SPNF) acumulado entre enero y julio pasado sumó $3,710.9 millones, equivalente a un crecimiento del 12 %, indican las estadísticas del Ministerio de Hacienda, recopiladas por el Banco Central de Reserva (BCR).

Según el BCR, el gasto en los primeros siete meses fue $389.2 millones superiores a los $3,321.7 millones que se reportaron en el mismo período de 2017. De la suma reportada este 2018, $3,201.3 millones corresponden a gastos corrientes que incluyen el pago de intereses por el servicios de la deuda, consumo y transferencias corrientes.

Además, abarca $508.86 millones que se derivan de los gastos de capital, donde se incorpora la inversión bruta del Gobierno y las empresas públicas no financieras. Por otro lado, los datos del BCR revelan que el gasto del SPNF al término de 2017 fue el más alto desde 1990, pues acumuló $5,956.79 millones, $201.64 millones adicionales a los $5,755.15 millones reportados al cierre de 2016.