La estimulación en niños y niñas menores de cuatro años engloba una serie de actividades de desarrollo cognitivo y motriz que benefician el crecimiento físico y emocional. La academia Escorpiones de taekwondo es la primera en combinar la estimulación temprana con artes marciales, trabajando con bebés desde 18 meses.

Deportes

Bebés desde 18 meses practicando taekwondo

Marcela Landaverde

sábado 1, junio 2019 • 12:00 am

Compartir

La estimulación en niños y niñas menores de cuatro años engloba una serie de actividades de desarrollo cognitivo y motriz que benefician el crecimiento físico y emocional. La academia Escorpiones de taekwondo es la primera en combinar la estimulación temprana con artes marciales, trabajando con bebés desde 18 meses.

El taekwondo es un deporte que trae muchos beneficios físicos y psicológicos para sus practicantes, la mejora de coordinación, equilibrio, fuerza, resistencia y flexibilidad; además de ayudar a controlar el carácter, mejorar el autoestima, la seguridad e independencia y brindar disciplina, sobre todo si sus practicantes inician en edades tempranas.

Es por eso que Escorpiones es la primera academia de artes marciales en El Salvador en crear un plan de trabajo especial para niños desde los 18 meses hasta los cuatro años. “Los bebés son muy inteligentes y aprenden bastante rápido. Las clases son un 70 % ejercicios de estimulación y un 30 % pateo y actividades específicas del deporte”, mencionó su director Javier Santos.

Según Santos es complicado y delicado trabajar con niños y niñas de esas edades, por eso pocas escuelas lo hacen; sin embargo, ninguna tiene grupos y maestros capacitados para esas edades. “Antes de abrir el grupo de baby taekwondo, hacíamos lo que hace la mayoría, agarrábamos a niños menores de cuatro años y hacían sólo algunos ejercicios en los grupos convencionales; sin embargo, cada vez eran más los papás interesados en inscribir a sus bebés, además necesitaban más atención y ejercicios acorde a su edad y desarrollo; por eso ahora somos dos entrenadores y un asistente los que atendemos el grupo”, informó Santos.

Entre juegos, peluches, canciones, circuitos, combates y muchas actividades más, los 15 bebés, incluyendo uno de 18 y uno de 20 meses disfrutan sus clases, mientras aprenden a seguir indicaciones y desarrollan habilidades físicas, aspecto cognitivo y entorno socio- afectivo. “Muchos de los niños que entraron a los grupos de estimulación ya avanzaron a los grupos convencionales. Es bonito verlos crecer y desarrollarse, se nota cómo mejoran todas sus capacidades”, puntualizó Santos.