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Bayern y Juventus, los primeros en clasificar a octavos de final de la Champions Un doblete del argentino Paulo Dybala y un triplete de Robert Lewandowski permitieron la clasificación a la siguiente ronda para los italianos y alemanes, respectivamente.

Redacción Deportes

martes 2, noviembre 2021 • 4:16 pm

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El Bayern Múnich recibió al Benfica en el Allianz Arena al Benfica al que venció por 5-2 con un “hat-trick” de Robert Lewandowski que le brindó la clasificación a octavos de final a falta de dos fechas por terminar la fase de grupos de la UEFA Champions League.

El encuentro comenzó con dominio del Benfica, las llegas de peligro fueron creadas por los visitantes, lo que se estimó como los primeros en abrir el marcador, sin embargo, al llegar el primer gol del cuadro portugués, se anuló por un fuera de lugar. Esto solo le dio motivación al equipo de Julian Naglesmann para ir con todo a la ofensiva, es así como al minuto 21', Robert Lewandowski remata de cabeza frente al primer palo y marca el 1-0 para los bávaros.

Posteriormente, apareció la genialidad de Serge Gnabry, quien con pase del polaco, anotó de taconazo para incrustar el balón en las redes y así elevar el marcador 2-0. El equipo rival no bajó los brazos y encontró el primer gol de la noche, Morato obtuvo la oportunidad para el Benfica al minuto 37'. A minutos de terminar el compromiso e irse al descanso, lo inimaginable llegó a suceder, Robert Lewandowski falló un penal.

El segundo tiempo comenzó con el pie derecho para el conjunto alemán; cayó un golazo de Sané que golpea de volea al 49' del partido. Pero los goles no paran cuando se trata de la máquina de Baviera, pues Lewandowski repone su error y marca un golazo bombeando el balón sobre el portero rival. Tras errores defensivos, Benfica aprovecha y Nuñez anota el segundo de la noche. La noche no pudo cerrar de mejor forma para el equipo de Nagelsmann que con Robert Lewandowski quien marca un hat trick al minuto 84'.

Por su parte, Juventus se clasificó matemáticamente para los octavos de final de la Liga de Campeones después de ganar 2-1 al Zénit, incapaz de frenar a un torbellino llamado Paulo Dybala, que alivió las penas del conjunto italiano esta temporada.


Con paso errático en la Serie A, a los hombres de Massimiliano Allegri se les presentó la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones como un antídoto para aliviar todos los males de un curso que será largo en Italia.

Noveno en Liga a 16 puntos del líder (Nápoles) después de sólo once jornadas, el Juventus necesitaba dar un golpe encima de la mesa para demostrar que, por lo menos, por el continente, merecía cierto respeto y debía ser tenido en cuenta.

No era fácil. Pese a enfrentarse a un equipo teóricamente menor como el Zénit, la losa que llevaba encima después de perder su cuarto partido del curso el pasado fin de semana frente al Verona (2-1), podía afectar en la Liga de Campeones.

En la primera etapa de su exhibición inicial, Dybala marcó. Lo hizo pronto, a los once minutos, después de un buen remate desde el punto de penalti y tras estrellar un disparo contra un poste de la portería del Zenit. Luego, casi sin dar un respiro a sus rivales, se escabullió en la banda derecha de dos defensas como una culebra y su pase de la muerte no lo aprovechó Morata, que mandó la pelota por encima del larguero cuando tenía casi todo hecho para marcar.

Ahí se acabó el huracán Dybala de la primera parte. Y, después de diez minutos de tregua, el Zenit tomó los mandos y sacó a la luz una de las carencias de la Juventus, que desde hace dos años ha perdido su vigor defensivo.

Con dudas atrás, cada vez que el cuadro ruso rondaba el área de Szczesny se encendían las alarmas. Allegri, necesita recuperar esa fortaleza perdida y que mostró Leonardo Bonucci con el tanto en propia meta que dio el empate al Zenit.

Ese resultado, 1-1, no quitaba la clasificación matemática al Juventus. Pero, necesitaba más. Tenía que vencer y convencer. Por eso, tras el paso por vestuarios, salió a por la victoria con Dybala otra vez enchufado.

Todo pasaba por sus pies. O casi todo, porque Chiesa también acaparó focos después de provocar un penalti tras firmar un control estratosférico en la esquina del área. Claudinho no pudo evitar derribarle y, aunque Dybala falló en su primer intento porque el árbitro Alejandro Hernández vio a dos jugadores del Zenit pisar el área en el momento del lanzamiento, no lo hizo en el segundo.

El 2-1 estiró al Zénit, que, necesitado, adelantó sus líneas a la desesperada. Entonces, el Juventus jugó muy cómodo al contragolpe. De ese modo, McKennie avisó con una cabalgada que acabó con un disparo al larguero y Chiesa sentenció tras una buena finalización dentro del área.

El 3-1 liquidó cualquier posible reacción del Zenit y selló una victoria a la que se unió Morata con el cuarto, que alivió las penas de la Juventus en Liga. Sardar Azmoun, sobre la bocina, maquilló el marcador para un equipo que aún tiene lejanas opciones de clasificarse.