Los sirios se reunieron por miles en distintas ciudades para celebrar el triunfo de Al Asad, quien es visto como "el hombre de la reconstrucción" de un país devastado por una década de guerra. Foto: AFP

El Mundo

Bashar al Assad se impone en las presidenciales de Siria con más del 95% de los votos La comunidad internacional ya anunció el desconocimiento de los resultados de las elecciones en las que Al Assad, en el poder desde el 2000, ha sido reelegido presidente de Siria, devastada por una guerra civil desde 2011.

AFP/Europa Press

jueves 27, mayo 2021 • 8:31 pm

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Bashar al Asad fue reelegido, sin sorpresa, presidente de Siria para un cuarto mandato, en unas elecciones celebradas en un país destrozado por la sangrienta guerra, a pesar de las acusaciones de Occidente de que los comicios no eran "ni libres ni justas".

Durante una rueda de prensa por la noche, el presidente del Parlamento, Hammud Sabbagha, anunció que Bashar al Asad había sido reelegido con el 95,1% de los votos.

Según Sabbagha, 14,2 millones de personas acudieron a las urnas, de los 18,1 millones teóricamente convocadas a votar, lo que implica una tasa de participación del 76,64%.

Propulsado al poder en el año 2000, Asad reemplazó a su padre Hafez, fallecido tras 30 años en el poder con mano de hierro. El martes, criticó a los países occidentales, empezando por Estados Unidos y los países europeos, que consideraron que las elecciones no eran libres.

En 2014, obtuvo más del 88% de los votos, según los resultados oficiales.

Antes incluso de que se anunciaran los resultados, cuando el escrutinio estaba a punto de terminar, decenas de miles de sirios salieron a las calles de varias ciudades del país.


Miles de personas se concentraron también en Latakia, también a orillas del mar, y en la capital, Damasco.

Multitud congregada en apoyo a los resultados en la capital siria, Damasco. Foto: AFP

En Sweida, en el sur del país, una multitud se congregó frente a la sede de la gobernación y en Alepo varios hombres montaron una tarima.

Necesidades gigantescas

Se trata de las segundas presidenciales desde que en 2011 comenzó una guerra en la que participan numerosos beligerantes y potencias extranjeras. Iniciado con la represión de las protestas prodemocráticas en el marco de la Primavera Árabe, el conflicto ha dejado más de 388.000 muertos y ha llevado al exilio a millones de sirios.

En un país con la economía destrozada y las infraestructuras en ruinas, Bashar al Asad se presentaba como el hombre de la reconstrucción, tras haber encadenado batallas militares con el apoyo de Rusia e Irán, sus aliados fieles, y haber recuperado dos tercios del territorio.

Un reciente informe de la oenegé World Vision cifra en más de 1,2 billones de dólares el costo económico de la guerra.

Frente a Asad, se presentaron dos personalidades consideradas como títeres: el exministro y parlamentario Abdallah Sallum Abdallah y un miembro de la oposición tolerado por el poder, Mahmud Marei.

Según el presidente del Parlamento, estos obtuvieron respectivamente el 1,5% y el 3,3% de los votos.

La ley electoral exige que los candidatos hayan vivido en Siria diez años consecutivos antes de los comicios, por lo que quedaron excluidas de facto las figuras de la oposición en el exilio, muy debilitada. Su principal coalición denunció que los comicios eran una "farsa".

Sin reconocimiento internacional

Con este triunfo, que gran parte de la comunidad internacional ya anunció que no reconocería, Al Assad se mantiene como presidente de Siria desde el año 2000.

Este jueves, la Unión Europea anunció que prolongará durante un año más sus sanciones contra Siria, después de asegurar también que dichos comicios "no cumplen ninguno de los criterios de una votación verdaderamente democrática" y por tanto, "no contribuyen a solucionar el conflicto.