El Gobierno ha utilizado la deuda de corto plazo para financiar el presupuesto de 2020 y atender la crisis. / DEM

Economía

Bancos han financiado al Gobierno con $793 millones Entre marzo y abril, las entidades han asistido al Ejecutivo con la compra de deuda de corto plazo para que enfrente la pandemia del COVID-19.

José Barrera

miércoles 27, mayo 2020 • 12:02 am

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La banca salvadoreña ha comprado en total $793 millones en títulos de deuda de corto plazo emitidos por el Gobierno de El Salvador, que enfrenta una delicada situación fiscal por la caída de ingresos ante el freno de la actividad económica.

El presidente de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), Raúl Cardenal, explicó que $393 millones corresponden a la compra de Certificados del Tesoro (CETES), mientras que $400 millones fueron emitidos como Letras del Tesoro (LETES), este último sirvió como base para financiar el subsidio único que emitió el Gobierno para los afectados por la crisis que ha derivado de la pandemia.

Hasta abril, el saldo de LETES alcanzaba los $1,487 millones de los que el 73.2 % estaban colocados en los 11 bancos miembros de la Asociación.

Luz María de Portillo, directora ejecutiva de Abansa, destacó que con estas inversiones las entidades miembros de la asociación han contribuido en brindar liquidez al Ejecutivo que busca enfrentar los gastos de la emergencia por la pandemia. Sin embargo, alertaron que esta vía de financiamiento está por llegar al límite de $1,566 millones autorizado para este año.

“La menor actividad económica y el aumento de gasto público por la emergencia, estrechó la liquidez de  las cuentas fiscales, por lo que los bancos aumentaron sus inversiones en títulos de corto plazo para el financiamiento al Gobierno”, destacó la Asociación.

Asimismo, Abansa destacó que la red de agencias de sus agremiados fue clave para la entrega del subsidio de $300 que el Ejecutivo entregó a los afectados por la crisis económica. La entidad reveló que los bancos entregaron $127 millones a 423,000 personas, de las que un 33 % (140,000) se hizo mediante depósitos en cuentas, mientras que el 67 % (283,000) se hizo a personas no bancarizadas.