Bodega 1 de la aduana de San Bartolo, donde se recibirán los cargamentos con granos básicos y alimentos. /CORTESÍA CAPRES

Economía

Aduana de San Bartolo suspende importación de vehículos y repuestos usados Asimismo, la DGA prepara un anteproyecto de ley para “deshacerse de la chatarra” acumulada desde hace 20 años en la aduana de Ilopango.

Redacción Economía

sábado 16, mayo 2020 • 12:18 pm

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A partir del 1 de junio próximo, el recinto aduanero terrestre de San Bartolo, en Ilopango, dejará de recibir de manera temporal las importaciones de vehículos usados y repuestos, informó Gustavo Villatoro, director general de Aduanas.

El funcionario indicó la primera bodega de la aduana ha sido designada para recibir los cargamentos con los granos básicos y alimentos de primera necesidad que se utilizan para elaborar las canastas básicas, que se esperan distribuir a 1.7 millones de familias salvadoreñas.

Estas mercancías se podrían entregar en otros recintos aduaneros, mientras se libera la bodega de San Bartolo. No obstante, la Dirección de Aduanas no procesará trámites de importación ni despachos de vehículos usados durante se extienda el Estado de emergencia. Villatoro aseguró que en las últimas semanas se “ha estado haciendo conciencia” con los empresarios importadores para no poner “las cosas materiales” sobre la “vida”.

Asimismo, el funcionario anunció que prepara un anteproyecto que se presentará a la Asamblea Legislativa para subastar o donar la mercadería estancada en el recinto. Aseguró que hay vehículos remitidos por procedimientos policiales y fiscales desde hace 20 años, cuyos expedientes “ya ni siquiera los tienen los jueces”.

 

“A través de los años, nuestra aduana de San Bartolo ha estado siendo utilizada para estar cuidando chatarra. Ya estamos trabajando en un anteproyecto de ley justamente para poder deshacernos de este montón de chatarra que tenemos más de 20 años, en algunos casos, de estar cuidando”, comentó Villatoro.

Entre la mercadería estancada hay motos que “libreadas las vamos a tener que vender”, buses cuyos motores ya no funcionan o medios de transporte en proceso de investigación de contrabando.  El dinero de la venta de esta materia, detalló el funcionario, se pondría a la orden de los jueces para compensar el prejuicio al Estado por el delito.