Los acusados intentaron sobornar a testigos para que no declararan en otro proceso. / Diego G.

Nacionales

Acusan militares por intentar matar a testigos

Yessica Espinoza

jueves 22, febrero 2018 • 12:02 am

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Tres militares de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) fueron acusados, ayer, por la Fiscalía General de la República (FGR) de intento de homicidio de dos víctimas-testigos de un proceso judicial contra otros ocho militares, el año pasado.

En 2017, ocho militares de alto rango fueron condenados por privar de libertad y torturar a dos víctimas con régimen de protección que declararon en su contra. Durante ese proceso judicial, los ahora procesados intentaron frustrar el caso y que los ocho colegas de ellos quedarán en libertad, según la FGR. “Tenían que quedar en libertad como fuera, comenzaron entonces ellos a agotar las posibilidades”, afirmó el fiscal contra el Crimen Organizado, Will Ruiz tras presentar el requerimiento de acusación en el Juzgado Especializado de Instrucción B de San Salvador.

Los militares que, supuestamente, ejecutaron una serie de acciones para evitar la condena de sus compañeros son: los coroneles Héctor Solano Cáceres y David Iglesias Montalvo y el teniente coronel, Leonel Ascencio Sermeño.

En primer lugar, intentaron sobornar a las víctimas para que se abstuviesen de declarar contra los militares y como no lo lograron, procedieron a corromper a abogados, fiscales, empleados judiciales y policías, según la Fiscalía. “Los abogados fingieron que estaban enfermos (para no acudir a las audiencias y dilatar el proceso)”, detalló Ruiz.

Sumado a ello, comenzaron a presionar a los fiscales para que desistieran de la acusación. Según la Fiscalía, también contactaron a un abogado para que persuadiera al juez de sentencia y lograra una exoneración.

Al no ver resultados positivos y que el tiempo se estaba agotando, procedieron con un “plan B”: asesinar a los testigos, aseguró el fiscal. Para ello contactaron al agente policial Santos Agustín Esteban Rosales (otros de los acusados), quien supuestamente, les dijo que le pedirían a un pandillero asesinar a los testigos. El hecho no se consumó porque el coronel Sermeño dijo que “por ese medio no”. “Hemos visto que la forma de operar de ellos es ir agotando paso a paso hasta conseguir su fin y no dudamos que en el presente van a intentar hacerlo”, señaló el fiscal del caso.

La FGR acusó a 12 personas: tres militares, cuatro abogados, un fiscal, un policía, un médico y dos empleadas judiciales, a quienes se les atribuyen los delitos de agrupaciones ilícitas, falsedad ideológica, conspiración de homicidio, calumnia, coacción y soborno.