Editorial

jueves 21, febrero 2019 • 12:00 am

A 42 años de un negro episodio de nuestra historia El fraude electoral de 1977 abrió la puerta para el Golpe de Estado de 1979 y la horrible guerra civil.

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Ayer se conmemoraron 42 años de la última elección presidencial cuestionada ampliamente por acusaciones de fraude electoral. Fue la elección del general Carlos Humberto Romero Mena en 1977, el último presidente militar de la historia salvadoreña, candidato del Partido de Conciliación Nacional (PCN).

La Unión Nacional Opositora denunció entonces múltiples irregularidades y las protestas y disturbios ocurrieron durante varias semanas. Los opositores incluso llegaron a pedir la nulidad de las elecciones, un recurso que fue desestimado por el Consejo Central de Elecciones, precursor del Tribunal Supremo Electoral.

El Gobierno de Romero intensificó la represión y además vio nacer una fuerte inconformidad social que dio paso al Golpe de Estado de octubre de 1979 y a la guerra civil que sufrimos entre 1980 y 1992. El país aún sufre las consecuencias de ese negro episodio de nuestra historia ante la ambición desmedida de perpetuarse en el poder por parte de un partido que era el brazo político de una casta militar.

Desde 1984 que se estableció la nueva era democrática en el país, los procesos electorales, aunque han tenido sus irregularidades, han sido en general transparentes y libres, algo que debemos seguir preservando y defendiendo como fuente de nuestra democracia, la armonía, la paz y la prosperidad, metas fundamentales de toda la sociedad.